Tras el anuncio del Plan VIVE (Vehículo Innovador-Vehículo Ecológico) por parte del Gobierno, las principales asociaciones del sector del automóvil mostraron sus reticencias acerca de la eficacia del mismo. Hoy se han reunido con Rubalcaba gracias a Pere Navarro
Otro mes más las ventas de coches en España han vuelto a descender en comparación con 2007. En esta ocasión la caída experimentada en el mes de julio se ha situado en el 27,5%, que se dice pronto. Las razones son las mismas de siempre, que si la falta de confianza del consumidor, que si la crisis económica, que si hay dificultad para recibir financiación, que si la abuela fuma. Los motivos de que esté pasando lo que está pasando los sabemos, lo que hay que hacer es algo para lograr mantener a flote el sector.
Si los datos de matriculaciones registrados en el primer cuatrimestre del año fueron malos, las cifras que acaban de presentar las asociaciones de fabricantes y vendedores (Anfac y Ganvam) correspondientes a los cinco primeros meses del año son más que preocupantes. Lo malo no es que se hayan vendido hasta mayo un 14,3% menos de coches que en el mismo periodo de 2007, sino que la cosa parece que no tiene solución, por lo menos a corto plazo, ya que nadie con capacidad para ello se ha decidido a hacer algo para revertir esta situación.
Parece que los temores de todas las personas relacionadas con el sector del automóvil, entre las que me incluyo, se han cumplido de nuevo, ya que según los datos publicados ayer por Anfac, patronal de los fabricantes de automóviles, y por Ganvam (de vendedores), las ventas de coches acumulan una caída del 11,3% entre enero y abril y la situación no creo que vaya a mejorar.