A pesar de todo lo que le está cayendo a la industria del automóvil (con la reducción alarmante de las ventas de coches, el aumento de los precios de las materias primas y el cambio en la demanda de los consumidores), las marcas siguen realizando fuertes inversiones, ya sea por obligación o por voluntad propia, en el desarrollo de nuevas tecnologías que les permitan reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de sus automóviles.
El Salón de Frankfurt se ha caracterizado por el énfasis que han puesto la mayoría de los fabricantes en las soluciones ecológicas. Dentro de ellas, los híbridos han llevado una buena parte del protagonismo a pesar de que, en la mayoría de los casos, son sólo coches concepto.
Utiliza baterías de quita y pon, como los teléfonos móviles, supone un paso intermedio hacia lo que será el futuro vehículo de cero emisiones. Están en Dinamarca e Israel y forman parte de un proyecto de Renault.
Gas licuado del petróleo es el combustible que utilizará el inminente híbrido de Hyundai. Su combinación con un motor eléctrico de 15 kW y la utilización de una batería de Litio-Polímero podría convertirlo en uno de los más rentables de su tipo en el mundo.
Una de las enormes ventajas que se tiene trabajando de periodista en el mundo del motor es la de poder hablar con auténticos expertos. Estos, en la mayoría de las ocasiones, no tienen ningún inconveniente en contarte todo lo que saben acerca de los temas que tratan (aquí haría yo la habitual excepción de los japoneses, que suelen aplicar eso de "pregunta lo que quieras, que contestaré lo que me dé la gana). En la presentación de los Saab de bioetanol tuve oportunidad de hablar con uno de esos personajes que sí responden. Sueco de nacionalidad, ecologista de convicción e ingeniero de profesión, mi interlocutor era además un enamorado de la técnica y un convencido defensor de los biocombustibles.