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El protagonista absoluto de Ginebra es el fascinante Alfa 8C Competizione, Gran Turismo exclusivo que se producirá en edición limitada. Diseñado por Alfa Romeo, el automóvil deriva directamente del concepto que despertó admiración en el Salón de Frankfurt de 2003 y se ha valido del desarrollo de las mejores competencias técnico-industriales en el ámbito del Polo Deportivo Alfa-Maserati. En particular, la cooperación entre las dos casas se ha desarrollado siguiendo un enfoque de integración entre las funciones de diseño de Alfa Romeo y la de producción de Maserati.
El 8C Competizione se inspira en el pasado glorioso de la marca diseñando en el futuro los valores de tecnología y de emoción. La inspiración en el pasado es evidente ya en el nombre, evocativo, que recuerda la gran tradición deportiva de Alfa Romeo. La sigla 8C en los años treinta y cuarenta distinguía a aquellos automóviles, de competición y de carretera, equipados con el potente “ocho cilindros” realizado por el famoso diseñador Vittorio Jano. En cambio, el término “Competizione” quiere ser ante todo un homenaje al “6C 2500 Competizione”, cupé deportivo conducido en el año 1950 por la pareja Fangio-Zanardi en la famosa Mille Miglia.
Por lo tanto, “8C Competizione” no es un nombre inventado, sino una marca distintiva de su propia historia deportiva, de una auténtica leyenda nacida de las incontables victorias conquistadas en los circuitos de todo el mundo, pero siempre gracias a la calidad de los hombres y de su pasión agonística, a la búsqueda de motores y tecnologías de vanguardia, al renovado gusto por el desafío.
Y es precisamente por este lazo con los valores de la historia Alfa Romeo que el término “Competizione” asume todavía más importancia; proyectado hacia el futuro representa el sentido de dinamismo constante que caracteriza a una marca en busca de la excelencia, del aumento de la competitividad y de la innovación tecnológica. Con esto queda explicado el papel del nuevo automóvil, que no es un punto de llegada, sino un punto de partida para reafirmar la singularidad de Alfa Romeo en el mundo: la capacidad de combinar la emoción de la línea con el placer de conducción.
Estilo y aerodinámica: tradición e innovación
La línea fascinante, obra del Centro Stile Alfa Romeo, hace único este biplaza en el panorama de los granturismos. Gracias al excelente trabajo de los diseñadores, las necesidades aerodinámicas y de prestaciones no han modificado el concepto original del automóvil. De hecho, el estilo mantiene la increíble pureza de las formas, inalteradas por elementos que pudieran perturbar su armonía.
Las soluciones adoptadas en el Alfa 8C para alcanzar los máximos niveles de eficacia aerodinámica no se limitan al diseño de las formas. El aire envuelve al automóvil y sigue su recorrido natural, sin que cantos e irregularidades lo obstaculicen. Todas las superficies y los perfiles de los montantes y de los cristales, junto con la forma y la posición de los espejos retrovisores, han sido optimizados tanto con cálculos computacionales como con pruebas en túnel y pruebas reales. Se ha dedicado mucha atención con el fin de crear un efecto “suelo” que ha permitido obtener un Cz (coeficiente de sustentación) negativo que, como en los automóviles de competición, contribuye a aumentar la estabilidad a velocidades elevadas.
Las dimensiones compactas sintetizan la agresividad de un automóvil pensado para garantizar la máxima eficacia de conducción.
Las superficies del automóvil están bien esculpidas y hábilmente modeladas. En concreto, la marca horizontal “hundida”, que parte a la altura de los pasos de rueda delanteros hacia el lateral, transmite un gran dinamismo. Las ruedas de grandes dimensiones y los potentes “músculos” de las aletas traseras acentúan la personalidad y la fuerza del modelo, sin por ello restar elegancia a las líneas que se deslizan suavemente, casi ensalzando la belleza formal de cada uno de los elementos de los exteriores: el faro en forma de “gota” engarzado como una piedra preciosa en la aleta delantera, los faros traseros con leds, síntesis de tecnología y racionalidad, la esencial maneta de la puerta. Además, en el frontal encontramos los recursos característicos de Alfa Romeo, con una nueva interpretación de los “ensanchamientos” y del escudo.
La línea innovadora anticipa elementos y proporciones de los futuros automóviles Alfa Romeo, pero se completa con emociones y sugerencias del pasado: el 33 Coupè Stradale, el Giulia TZ y muchos otros protagonistas de la historia del automóvil. Por último, para ensalzar las formas del 8C Competizione, el Centro Stile Alfa Romeo ha desarrollado nuevos colores que, además de combinarse con la sinuosidad del automóvil, expresan modernidad y sugestión tecnológica.
Motor 8 cilindros 4.7: el “belcanto” italiano
El motor es el “corazón” latente de un Alfa Romeo. En este caso se trata de un inédito 8 cilindros en V de 90° y cilindrada de 4.691 cm3 que se ha diseñado con un objetivo preciso: garantizar prestaciones extraordinarias, pero sin renunciar a la fluidez de funcionamiento y al disfrute en cualquier situación, desde el circuito hasta la conducción por el tráfico urbano.
Las máximas prestaciones del motor se resumen en una potencia máxima de 450 CV a 7.000 r.p.m., un par máximo de 470 Nm a 4.750 r.p.m. y un régimen máximo de 7.500 r.p.m.
La configuración de la fluidodinámica interna y del sistema de refrigeración de las culatas se ha centrado en obtener una elevada permeabilidad de los conductos, una eficaz refrigeración de la carga de admisión para maximizar el rendimiento volumétrico y la prestación del motor.
La armonización de la geometría de admisión y escape, junto con la adopción de variadores de fase de actuación continua en los ejes de levas de admisión, a la optimización de la cámara de combustión y al calibrado del motor permiten obtener el 80% de par a partir de 2.000 r.p.m.
En las situaciones de conducción deportiva en recorridos mixtos, el motopropulsor se hace apreciar por los tiempos de respuesta excepcionalmente cortos, gracias a la elevada permeabilidad de la admisión y a la baja inercia del sistema volante-embrague bidisco.
El cigüeñal con los contrapesos a 90°, completamente equilibrado con una oportuna selección de bielas y pistones, asegura al motor un funcionamiento con bajas vibraciones.
El grupo bloque-bloque inferior es de aluminio con 5 soportes de banco para asegurar una elevada rigidez a la estructura y bajas pérdidas por fricción, y las culatas son de aleación de aluminio. Todas las canalizaciones (agua, aceite, aire secundario) están realizadas directamente en las fusiones del motor, creando de este modo un sistema con elevada rigidez, dimensiones reducidas y garantías de montaje “seguro”, es decir, que goza de una alta fiabilidad.
La integración de los sistemas accesorios con las fusiones principales del motor y el diseño de elevada rigidez de todos los elementos de amplia pared aseguran un bajo nivel de ruido ocasionado por el motor y una elevada fiabilidad de los componentes. También el packaging longitudinal del motor ha sido objeto de especial atención, como demuestra la adopción de un accionamiento de la distribución de cadena única, que garantiza una excepcional fiabilidad de por vida.
Por último, se ha prestado una especial atención a la definición y a la entonación acústica de la admisión y del escape buscando un timbre que exaltase el carácter e hiciese inconfundible al automóvil. El resultado es un sonido característico y pleno, enfatizado por un sistema de admisión de elevada permeabilidad y por un sistema de escape con válvulas de actuación controlada electrónicamente que ensalza el sonido del automóvil respetando plenamente los vínculos homologativos y los aspectos medioambientales.
Transmisión, cambio robotizado y diferencial autoblocante
Para el 8C Competizione los técnicos vuelven a proponer un esquema utilizado a menudo por la Casa: la arquitectura transaxle con cambio en el eje trasero, ya patrimonio de automóviles Alfa Romeo. Este esquema permite obtener un excelente comportamiento dinámico, ofreciendo además, la proverbial seguridad activa de Alfa Romeo.
El grupo motor–cambio se ha realizado según la arquitectura transaxle que permite una distribución de pesos muy eficaz para el manejo del automóvil. Gracias a las reducidas dimensiones axiales del motor y a la integración en los elementos del bastidor desde las primeras fases de diseño, todo el grupo motopropulsor se ha alojado en una posición particularmente retrasada, como es propio de una configuración deportiva.
El cambio de 6 velocidades, con selección computerizada de las marchas mediante las palancas detrás del volante, se ha desarrollado para garantizar cambios de marcha muy rápidos y puede utilizarse en las modalidades Manual-Normal, Manual-Sport, Automático-Normal, Automático-Sport, Ice. Por último, el diferencial autoblocante permite gestionar con extraordinaria eficacia aceleraciones y estabilidad en cualquier situación.
Suspensiones, ruedas y sistema de frenos
Según la tradición Alfa Romeo, las soluciones técnicas derivan directamente del mundo de la competición. No son una excepción las suspensiones del nuevo modelo, que prevén un esquema de paralelogramo con portabujes y brazos de aluminio forjado, puntal adicional para el control de la convergencia.
Para asegurar una frenada potente y eficaz incluso en el uso más extremo, el sistema de frenos propone discos perforados y ventilados con pinzas de freno de aluminio. Además, para “pegar” el automóvil al asfalto se han elegido neumáticos de 20” desarrollados específicamente para garantizar prestaciones excelentes: 245/35 en el eje delantero y 285/35 en el eje trasero, montados en llantas de orificios de aluminio con conformación por estirado para asegurar ligereza y la máxima eficacia en la ventilación de los frenos.
Por último, para garantizar una utilización siempre divertida y segura en cualquier situación de conducción, el 8C Competizione propone la última edición del VDC Alfa Romeo, un sistema evolucionado de control de estabilidad y tracción, para garantizar al conductor el máximo “feeling” con el automóvil.
Estructura rígida y ligera
Una estructura rígida y ligera es la norma para configurar un buen automóvil de elevadas prestaciones. Y es también el principio que inspira el 8C Competizione. En concreto, el bastidor compacto es de acero para obtener la máxima rigidez torsional y garantizar una conducción siempre precisa y segura, mientras que la carrocería es completamente de fibra de carbono. Esta elección está motivada por la necesidad de reducir al máximo los pesos pero también de optimizar el baricentro del automóvil ganando en agilidad y maniobrabilidad en los recorridos más difíciles.
Interiores: personalidad y tecnología
El rasgo característico lo determina el gran uso de materiales compuestos para la realización del salpicadero y de los paneles interiores. Una elección técnica pero que refuerza el espíritu del automóvil y ensalza su personalidad, como demuestra también la adopción de asientos anatómicos, realizados en fibra de carbono, que pueden regularse y personalizarse en función de las características físicas del conductor (una peculiaridad hasta ahora reservada a los coches de carreras).
Todo se ha estudiado y realizado para garantizar la máxima ergonomía del conductor y de quien quiera compartir sus emociones: conducción distendida, instrumentación siempre visible e intuitiva, palancas del cambio robotizado fijas en la columna y de fácil acceso sin mover las manos del volante deportivo.
El cuidado y el detalle de los acabados permitirán obviamente la personalización, según los deseos del cliente, que podrá elegir entre diferentes interiores y soluciones estéticas interiores. El cuidado por los detalles y el trabajo artesanal se tornan evidentes, por ejemplo, observando las seleccionadas pieles elegidas para los asientos y para la parte central de los paneles de la puerta: entre éstos destaca el exclusivo e innovador tratamiento del entramado del revestimiento en el que la piel se une a un tejido de fibra natural creando un efecto estético de gran profundidad e impacto. Asimismo, el cliente podrá elegir el color del hilo de las costuras, lo cual subraya una vez más, el gran abanico de posibilidades de personalizar a su gusto el interior del automóvil.
El placer absoluto de la conducción deportiva
Con sólo mirarlo ya le gusta: neumáticos anchos, geometría baja, estilo equilibradamente agresivo. En una palabra: belleza. Sólo con escuchar el motor emociona; un sonido mecánico, pleno, convincente. Ahora no hay más que sentarse al volante, poner la primera marcha y salir a probar el Alfa 8C Competizione. Pero queda una duda: cómo conducir un deportivo que bajo el capó esconde un 8 cilindros de 4.700 cm3 y que, al pisar el acelerador, descarga en el suelo 450 CV de potencia y 470 Nm de par. La inesperada respuesta es: con mucha facilidad, de una manera incluso más sencilla e instintiva de lo que estábamos acostumbrados con nuestro automóvil de todos los días. Siempre que se nos conceda el tiempo y el placer (porque de esto se trata) de familiarizarnos con mandos más directos y respuestas más inmediatas descubriendo, poco a poco, el alma del nuevo Alfa 8C Competizione: la que en recorridos mixtos o, mejor todavía, en el circuito, donde la velocidad y las aceleraciones transversales son más difíciles, proporciona sensaciones que sólo un auténtico deportivo puede ofrecer.
En definitiva, el Alfa 8C Competizione declara “ser un Alfa” en todos los aspectos, confirmando un control y un placer de conducción sin compromisos. Desde siempre, el confort de marcha y el comportamiento dinámico son características peculiares de los automóviles Alfa Romeo, pero en el caso de este automóvil llegan a ser auténticos puntos fuertes.
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