|

Desde la firma barcelonesa nos llegan buenas noticias relacionadas con su patrimonio histórico. Desde hace algunos años, los responsables de la firma se han ocupado de reunir una serie de vehículos históricos que hasta entonces andaban desperdigados por distintas dependencias fabriles, almacenándolos en una de las naves de las instalaciones de la antigua Zona Franca de Barcelona, en concreto en la nave 122. Aquí se encuentran ya un número de vehículos que se acercan a los 150, y que se han obtenido también por medio de donaciones de trabajadores e incluso algunos han sido comprados. Entre estos vehículos, además de al menos una unidad de cada uno de los modelos producidos por la firma, se encuentran un buen número de prototipos expuestos en salones y que nunca llegaron a la producción en serie, sin olvidar vehículos de competición y curiosidades como un 600 y un 1.400 que se utilizaban cuando las autoridades visitaban la fábrica, un “Papamóvil” sobre la base del SEAT Panda, producido para la visita del Papa de 1.982, e incluso el Ronda con las zonas que le diferenciaban del Fiat Ritmo pintadas en amarillo que fue enviado para ser examinado por el Tribunal de la Haya en 1.983, y que sirvió para ganar el litigio con Fiat, que había acusado a la firma española de plagio del Ritmo. Una pequeño número de trabajadores prejubilados se están encargando, poco a poco pero sin pausa, ncargan en dejar todos los vehículos en perfecto estado. La nave número 122 se ha convertido en el germen de lo que debería ser, esperemos que más pronto que tarde, el futuro museo SEAT, y por tanto el primero oficial de una firma española. Una excelente iniciativa que esperemos se concrete próximamente y que debería servir de ejemplo para otras firmas (Imagen cortesía de Xavi Pérez). > Fuente: Los Secretos de la Nave 122
|