Desde hace unos años estamos viendo como los principales fabricantes de automóviles de Estados Unidos (General Motors, Chrysler y Ford) están reduciendo su capacidad productiva en su mercado local, con el fin de disminuir los costes y de amoldar su volumen de fabricación a la demanda real del mercado. Sin embargo, parece que el grupo BMW no ha optado por esa misma táctica, puesto que esta semana ha anunciado que va a invertir 1.000 millones de dólares (al cambio cerca de 650 millones de euros) en expandir su presencia en este país.
Opel, la marca más española de General Motors, por la planta que tiene la compañía en Figueruelas (Zaragoza), está de enhorabuena, puesto que su matriz tiene previsto dar un fuerte “empujón” económico a su filial alemana, con una inversión de 9.000 millones de euros que se distribuirán en los próximos cuatro años. La mayor parte de este dinero (6.500 millones de euros) se destinará a la creación de nuevos modelos y motores, con el fin de impulsar las ventas de la compañía en el continente europeo.
Hace pocos días escribí un post sobre la recuperación económica que estaba llevando a cabo Ford después de unos años en plena caída, pero ahora parece que las cosas se han complicado. La firma estadounidense anunció la semana pasada que no podría cumplir su objetivo de rentabilidad en 2009, a causa de la subida de los precios de las materias primas y de los cambios de las tendencias de compra de los estadounidenses, que cada vez se decantan más por vehículos de menor tamaño, con un consumo más reducido y más respetuosos con el medio ambiente.
Aire fresco para la marca de Martorell. Después de atravesar un bache, que muchos achacan a productos con poco tirón comercial, como el Toledo, SEAT logró en el primer trimestre del año remontar las pérdidas que arrastraba desde hace tiempo y ha conseguido ganar dinero, no mucho, pero por lo menos se aleja de los número rojos ¿hasta cuando?, no lo sé, pero parece que por fin Volkswagen ha decidido apostar fuerte por su marca más latina.