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Una lectora me plantea la siguiente cuestión: Necesito comprar coche y lo quiero automático, pero no sé las diferencias, lo quiero cómodo y fácil de conducir para ciudad y carretera. He visto el SEAT Leon y el Ford Futura ¿Me podrías orientar en esto? Gracias. 

Lo primero que debes saber de un cambio (sea automático o manual) es que es el sistema que permite hacer que el coche circule a diferente velocidad de la que gira la mecánica. Esto es muy importante porque, si no existiera, sería prácticamente imposible que un automóvil con motor de combustión interna fuera mínimamente manejable. Dicho esto, las diferencias entre los distintos automóviles con cambio automático se basan en dos aspectos fundamentales: el tipo de cambio automático y la eficiencia de dicho cambio. Tipo de cambio automático - Sin embrague o automáticos puros: Es decir, los cambios automáticos de toda la vida y, realmente, los que son propiamente automáticos. En ellos no existe un embrague que una motor y cambio, sino que en su lugar hay un sistema que, dependiendo de las circunstancias, permite pasar más o menos fuerza a las ruedas.
- Con embrague o robotizados: Estos son realmente cambios manuales a los que se les ha acoplado una serie de elementos para que las acciones de desembragar, embragar, acoplar o desacoplar marchas se realicen sin necesidad de que intervenga el conductor.
- De variación contínua. Denominados también habitualmente CVT. En este caso el mecanismo que une motor y transmisión es una polea (correa o cadena, dependiendo del sistema) que hace variar la relación de giro entre uno y otro elemento. Las famosas Vespino utilizan un sistema básico de cambio automático de variación contínua.
Para complicarlo más, existen también diferentes apartados dentro de ambos, con cajas automáticas puras que permiten manejo manual, cambios robotizados de doble embrague, cambios de variación contínua con determinado número de relaciones, etc... Eso sí, aparentemente y en cuanto a utilización por parte del usuario, los tres cambios se manejan igual. Existe un pedal de acelerador y uno de freno pero no hay embrague, el conductor sólo tiene que preocuparse de ubicar la palanca en la posición D (Drive -conducir-) y acelerar o frenar según desee. Ahora bien, para la cuestión que planteas resulta más importante saber la eficiencia que tienen dichos cambios. - Los automáticos puros han mejorado mucho últimamente, aunque la propia base de su funcionamiento hace que pierdan algo de potencia y aumenten el consumo, pues existe cierta diferencia de giro entre el motor y la transmisión en muchas circunstancias. De ahí que las cifras oficiales de consumo de los coches con este tipo de cambio suelan ser superiores a las de las versiones con cambio manual.
- La utilización del embrague robotizado ha permitido que coches con motores de baja cilindrada puedan tener un cambio automático o, para ser más exactos, ha permitido que los conductores de los mismos puedan utilizarlos como si se tratara de coches automáticos puros. El mayor problema de éstos radica en su lentitud de respuesta. Aquí existen unas diferencias enormes entre unos y otros sistemas pero, al menos por los que yo he probado, sólo los que disponen de doble embrague o los coches muy potentes han conseguido paliar dicho problema. En cuanto al consumo, sus cifras suelen ser muy buenas y, en algunos casos, mejorando incluso a las obtenidas por los cambios manuales.
- Las transmisiones (o cambios) de variación contínua son los más suaves para el conductor, pues no existe ningún tipo de salto entre marchas. Sin embargo, la sensación al volante de los mismos es la de que el coche no anda tanto como le estamos pidiendo, dando siempre la impresión de que la mecánica gira alta de vueltas sin que ello repercuta en la respuesta del vehículo. Los consumos también son peores que en el cambio manual.
Bueno, espero que no sea demasiado lioso y, no obstante, me pongo con las dos opciones que manejas. Quiero suponer que cuando hablas del Ford Futura te estás refiriendo a alguna versión del Focus, ya que es el modelo más similar al SEAT León. Sea como fuere en ambos casos te vas a encontrar con dos tipos de cambios automáticos, los automáticos puros y los de embrague robotizado y, también en los dos, este último es de doble embrague. SEAT León: El denominado Tiptronic es un cambio automático puro, mientras que el DSG es un cambio robotizado de doble embrague. El primero funciona relativamente bien y es muy suave, el segundo es el mejor cambio automático que yo haya probado. El DSG lo utilizan también el resto de marcas del grupo (Audi, Skoda, Volkswagen) en diferentes modelos.
Ford Focus: En apenas una semana se presenta en Madrid la nueva generación del Focus que, entre otras cosas, cuenta con la posibilidad de un cambio automático de doble embrague denominado PowerShift. Supongo que seguirá manteniendo los cambios automáticos tradicionales pero, por mi experiencia en diferentes tipos de cambio, el PowerShift debe ser mejor opción. Así es que mi opinión es que vayas a concesionarios de ambas marcas y compares las versiones DSG y PowerShift para, dependiendo de la que más te convenga, decantarte por uno u otro. Respecto a la calidad de los coches ambos son opciones muy recomendables desde mi punto de vista. Por tanto, cómprate el que más te guste. > Fuente: Coches automáticos
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