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Coleccionable Hyundai Tranquilidad en movimiento El concepto de seguridad está en constante evolución, el automóvil más seguro de hace treinta años se sitúa lejos de los niveles actuales en este particular campo de actuación. Hoy, los ocupantes pueden sentirse mucho más tranquilos gracias, entre otros aspectos, al esfuerzo de los fabricantes. 
Cuando el automóvil comenzaba a dar sus primeros pasos no existía ninguna preocupación por la seguridad, bastante tenían los aguerridos conductores con intentar llegar a su destino sin mayores contratiempos. Pero los tiempos cambian, y la seguridad es hoy en día una de las características más valoradas por los usuarios al decidirse por una u otra opción.
Como vehículos en movimiento con capacidad para llevarnos de uno a otro lugar, la utilización de los automóviles conlleva ciertos riesgos. Además, éstos no afectan sólo a los ocupantes, sino que también otros usuarios de la vía, ya sean peatones o conductores, pueden verse implicados en situaciones de peligro provocadas por otras personas o vehículos. Aun así, el mejor elemento de seguridad de un automóvil sigue siendo el uso responsable que realiza el usuario así como el conocimiento que éste tenga de los diferentes sistemas de seguridad. El uso del cinturón de seguridad, por ejemplo, minimiza en mucho las posibles lesiones por accidente. Datos como una reducción del número de víctimas mortales en nuestro país en un año a partir de su obligatoriedad así lo atestiguan. De hecho, el cinturón es considerado como el elemento de seguridad pasiva más importante del vehículo. Seguridad pasiva o, lo que es igual, todos los elementos que posee el vehículo para minimizar los daños una vez que ya se ha producido el accidente. Hyundai ha investigado profundamente en este campo para conseguir resultados tan satisfactorios como los obtenidos en los famosos test EuroNcap, que sólo son posibles aportando profundos estudios del habitáculo, incluyendo airbags de eficaz funcionamiento y utilizando materiales de alta calidad. 
Pero más importante aún que la seguridad pasiva se sitúa la seguridad activa, en la que se incluyen todos los sistemas que permiten evitar el accidente. No son pocos, pues incluso algo tan aparentemente poco relacionado con el tema como una buena climatización es importante para la seguridad activa, pues con él se retrasa la aparición del cansancio, que es a la postre la causa de un gran número de accidentes. En el mismo sentido encontramos los asientos, el confort de suspensiones o la dirección. En el i30 se ha buscado la máxima eficacia en este sentido con soluciones tecnológicamente avanzadas y sin escatimar en medios. De este modo, la elaborada suspensión trasera multibrazo consigue los mejores resultados en la relación confort/eficacia, mientras que elementos como el ABS de cuatro canales, los discos ventilados delanteros o el ESP (Control de Estabilidad) se han incluido en todas las versiones para que no exista ninguna laguna en el aspecto de la seguridad.
La familia bien, gracias.  Las variaciones llevadas a cabo en algunas carrocerías pueden ocasionar también diferenciaciones en características como la seguridad. Por eso, con la aparición del Hyundai i30 CW, los técnicos de Hyundai no han querido dejar tampoco nada al azar. En el interior se siguen utilizando los reposacabezas activos, que protegen de los latigazos cervicales, así como el sistema de aviso de cinturones de seguridad desabrochados en las cinco plazas. Más aún, para adecuarse a la nueva carrocería se ha dado mayor rigidez al pilar A (situado a ambos lados del parabrisas) y se ha aportado mayor robustez tanto al frontal como a los pilares B y C.
Definiciones básicas Reposacabezas activos: Mediante un sistema mecánico acop lado al respaldo de los asientos, los reposacabezas activos se acercan a la cabeza de los ocupantes en caso de accidente, disminuyendo en gran medida la aparición de problemas cervicales. ABS: Las ya famosas siglas provienen del inglés Antibloquing Braking System, o sistema antibloqueo de frenos. Unos sensores situados en las ruedas son capaces de medir varias veces por segundo la velocidad de giro de cada neumático para, en caso necesario durante las frenadas, enviar una señal a un módulo de control que impide el bloqueo de las mismas.
EBD: También del inglés, es el Electronic Brake Distribution, o distribuidor electrónico de frenada. Distribuye la fuerza de frenado entre las ruedas de manera electrónica para mejorar la capacidad de frenada así como el control del vehículo.
ESP: Conocido comúnmente por control electrónico de estabilidad, aunque las palabras inglesas (Electronic Stability Program) significan programa electrónico de estabilidad. Aprovecha los sensores del ABS y toma información de otros puntos para saber si el automóvil se desvía de la trayectoria deseada por el conductor. Cuando esto sucede, un módulo de control es capaz de frenar las ruedas de manera independiente para mantener al automóvil en su trayectoria ideal.
Monitor control presión neumáticos: Se encarga de monitorizar la presión real de las ruedas. Dado que éstas son el contacto entre el coche y la carretera, controlar el nivel de presión de las mismas constituye un elemento de seguridad de vital importancia.
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