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Audi RS4 Avant, prueba a fondo

Por Gregorio Arroyo

Audi RS4 Avant, foto delantera 

No es muy frecuente encontrar la combinación de un deportivo de raza con el sentido práctico que nos brinda una carrocería familiar. Sí que hay versiones que ofrecen unas magníficas prestaciones en ese formato a base de 'caballos' y con el asesoramiento, incluso, de los departamentos de competición, pero son modelos que comparten la línea de montaje con el resto de la gama.

No es el caso de nuestro protagonista. El Audi RS4 Avant sólo se ofrece con carrocería familiar y a diferencia de sus hermanos, incluida la deportiva gama que abandera el S4 Avant, sí que se transforma 'aparte', bajo la atenta mirada y experiencia de Audi Sport GmbH, instalaciones que ponen a punto a todos los vehículos de competición de la marca. Esto puede dar una idea de lo que es el RS4 Avant.
 
Audi RS4 Avant, foto trasera
 
En su cuarta generación (la primera data de 1999) ha crecido 62 milímetros, hasta los 4,78 metros de longitud, la cota de anchura se sitúa en 1,87 metros (+16 milímetros) y rebaja la altura hasta los 1,40 metros. También se incrementa la distancia entre ejes hasta los 2,83 metros (+13 milímetros) y ensancha los pasos de rueda en 30 milímetros.
 
Una vez 'ubicado' destacamos sus diferencias estéticas, unas de cara a la galería, vale, pero otras condicionadas por sus extraordinarias prestaciones. En el frontal, la típica parrilla Singleframe es más ancha y plana y sigue apostando por un atractivo acabado de efecto en panal. Las entradas de aire son mucho más generosas para que no haya problemas con la refrigeración. Los estribos laterales están pintados en el mismo color de la carrocería y pueden estar rematados en carbono, lo mismo que las carcasas de los retrovisores, mientras que en la zaga destaca el difusor específico RS, el spoiler en el techo y la característica doble salida de escape oval. Y no se puede pasar por alto la cura de adelgazamiento a la que se somete, perdiendo 80 kilos con respecto al modelo anterior, situándose en 1.790 kilos en orden de marcha.
 
Luego iremos con el interior, también rematado para la ocasión, pero ahora 'toca' hablar del gran protagonista: el motor. El cambio es radical, pero lo curioso es que con menos se consigue más. Se jubila al anterior V8 atmosférico para dar paso a un 2.9 V6 TFSI. Quizás los más puristas no vean con agrado este cambio… hasta que vean el resultado. En primer lugar ahorramos 31 kilos de peso y, lo más importante, registra mejores prestaciones y un menor consumo. ¿A qué ya no importa tanto este 'retroceso'?
 
El milagro se produce gracias a detalles como la incorporación de dos turbocompresores, uno por bancada de cilindros, una admisión optimizada o a dos circuitos de refrigeración separados, uno para la culata y otro para el bloque, entre otras cosas. El resultado son 450 caballos de potencia, los mismos que antes, pero sí que aumenta intensamente el valor de par motor, hasta los 600 Nm, nada menos que 170 más que antes, y disponible entre 1.900 y 5.000 rpm, es decir, siempre están ahí.
 
Audi RS4 Avant, foto salpicadero
 
 Con esos valores de par no queda más remedio que apostar por una caja de cambios de garantías que aguante. No hay problema porque Audi cuenta con la caja Tiptronic de ocho relaciones con convertidor de par, con transiciones entre marchas optimizados con respecto a otros modelos, es decir, más rápidos. No falta un programa deportivo S y la función secuencial que podemos realizar tanto en la palanca como en las levas del volante.
 
Eso sí transmitir todo ese potencia al suelo no es fácil. ¿O sí? En cualquier caso es mucho más sencillo si contamos con la eficaz tracción total quattro. En condiciones normales un diferencial central mecánico envía un 60 por ciento de la motricidad al eje trasero y el 40 al delantero para potenciar el talante deportivo de este exclusivo modelo. En función del tipo de conducción y de las condiciones de adherencia de la calzada esa proporción varía y puede llegar hasta el 85 por ciento detrás y hasta el 70 por ciento delante. Un control selectivo del par en cada rueda y un diferencial deportivo en el eje trasero, éste último opcional, completan una avalancha tecnológica orientada a optimizar una dinámica que resulta sobresaliente.
 
También el chasis tiene mucho que decir en este sentido. De serie apuesta por un nuevo esquema de cinco brazos en ambos ejes con una suspensión que rebaja la altura en 7 milímetros con respecto al S4. Si no es suficiente, en opción se ofrece un tren de rodaje RS Sport Plus con Dynamic Ride Control y amortiguadores adaptativos conectados hidráulicamente en diagonal que varían el tarado gracias a los distintos modos de conducción que ofrece el asistente Audi drive select. Así, según apostemos por los modos Auto, Confort, Dynamic o Individual los amortiguadores cambiarán su mapa de actuación, como también lo harán el motor, el cambio, la dirección, el sonido del escape…
 
Audi RS4 Avant, foto lateral
 
Para concluir con el apartado dinámico, señalar que de serie se monta una dirección con asistencia electromecánica, aunque Audi Sport también contempla una dirección dinámica con ajustes específicos RS. Algo similar ocurre con los frenos, con discos perforados de serie con pinzas de seis pistones, aunque si tenemos unas necesidades mayores también tendremos posibilidad de montar unos discos cerámicos, eso sí, tras desembolsar 7.910 euros en la carta de opciones.
 
Esta es un bonita carta de presentación, pero lo importante llega cuando nos ponemos en marcha. Y en este sentido hay que decir que lo milagroso es que tenemos, por un lado, un vehículo de corte familiar, confortable y apto para el día a día, y por el otro, disfrutamos de un auténtico purasangre con el que podemos pasar un buen rato, incluido en un circuito, sacando los colores a algunos deportivos biplaza de raza.
 
Aún así al arrancar el RS4 Avant en el garaje no podrá disimular su naturaleza, con un incremento de los decibelios que nos pone sobre aviso de lo que llevamos entre manos. A nosotros y a nuestros vecinos. Si ajustamos el modo Confort en el asistente de conducción todo se dulcifica. Los cambios de marchas se realizan de una manera suave y la suspensión es amable, no tanto como en un A4 Avant 'normal', pero sin grandes diferencias en este sentido. Incluso los decibelios que llegan al interior pasan casi desapercibidos. También el modo Auto es muy similar si nos tomamos las cosas con calma.
 
Audi RS4 Avant, foto trasera
 
Otra cosa es cuando apostamos por el modo Dynamic. Aquí se desencadena la tormenta perfecta. Ya no hay cabida para el confort o la suavidad. Todo es mucho más rápido, brusco y sonoro. Es su estado natural para alcanzar las máxima prestaciones. Los 450 CV salen a 'borbotones', firmando una velocidad máxima de 250 km/h. Si nos parece poco todavía podemos optar a un incremento que llega hasta los 280 km/h, una libertad electrónica que nos costará 1.980 euros.
 
También la aceleración de 0 a 100 km/h es fulgurante, firmando 4,1 segundos, y es capaz de cubrir el primer kilómetro desde parado en 21,9 segundos. Para ello es necesario acudir a la función 'launch control'. No es complicado. Desconectamos el control de tracción, activamos el modo S en el cambio, pisamos el freno con el pie izquierdo, aceleramos a fondo con el derecho, aguantamos unos segundos y soltamos el freno. En ese momento el RS4 Avant sale como un cohete, con una motricidad perfecta, dejándonos casi pegados al asiento y con una progresividad que engancha y que no desfallece hasta acariciar las 7.000 rpm.
 
Audi RS4 Avant, foto delantera
 
Tampoco será complicado realizar un adelantamiento. Pongamos un caso concreto para entenderlo mejor. Queremos pasar de 70 a 110 km/h para adelantar a un vehículo en carretera, Pues necesitaremos tan sólo 2,4 segundos y apenas 62 metros de pista libre para realizar la maniobra al completo, prácticamente un par de parpadeos. Y ya que estamos con números, señalar que las distancias de frenado son otro de sus puntos fuertes, firmando, a modo de ejemplo, 35,9 metros en una frenada de emergencia desde 100 km/h. Nuestra unidad portaba los extraordinarios frenos cerámicos y se apoyaba sobre unos neumáticos 275/30 ZR 20 firmados por Continental y que actúan casi como lapas.
 
Si a todo esto unimos un cambio rápido, una dirección sumamente precisa, un chasis que con la suspensión adaptativa de nuestra unidad sujeta la carrocería y evita todo tipo de balanceos, y una personalidad sumamente deportiva, parece claro que tenemos un deportivo de raza, con una personalidad que incluso permite algún deslizamiento controlado del eje trasero a pesar de su naturaleza quattro. Y para los más osados el control de estabilidad se puede desconectar por completo. Y todo esto 'aderezado' con un sonido del motor que invita a ir rápido, y patente sobre todo en la reducciones, con un efecto punta-tacón que nos hace mejores de lo que realmente somos.
 
Audi RS4 Avant, foto cuadro de mandos virtual cockpit
 
Con todo este potencial llama la atención que el consumo no se vuelva descaradamente en su contra. En nuestra prueba, y tomándonos las cosas con calma, hemos conseguido una atractiva cifra de 10,5 litros de media, algo alejados de los 8,8 que homologa la marca. Eso sí, como nos animemos en una conducción deportiva será complicado bajar de los 15 litros.
 
Audi RS4 Avant, foto asientos delanteros
 
Hasta el momento hemos hablado de prestaciones, sensaciones, motor, chasis… su personalidad dinámica. Ahora toca hablar del interior, también 'decorado' para la ocasión y sin ceder puntos en cuanto a confort, habitabilidad y versatilidad frente a otro A4 Avant cualquiera. Es cierto que se remata todo con más esmero, como unos asientos deportivos delanteros tapizados en cuero y Alcántara que gozan de calefacción, o un volante más trabajado en cuero para resultar más deportivo. También de serie disfrutaremos de un cuadro de mandos virtual cockpit configurable al gusto y de una habitabilidad que se ha visto favorecida por el incremento del tamaño de esta nueva generación. Y como guinda un maletero de garantías, que parte desde los 505 litros y ampliable hasta los 1.510 litros en caso de necesidad, tras abatir el respaldo trasero (40/20/40). Por cierto el portón trasero presenta una apertura y cierre eléctricos de serie.
 
Audi RS4 Avant, foto maletero
 
Tampoco es manco el 'elenco' de asistentes en materia de confort, seguridad e infoentretenimiento. A modo de escaparate señalar un control de velocidad de crucero adaptativo que incluye traffic jum assist, un sistema de aparcamiento park assist, una alerta de tráfico cruzado en la zaga, un asistente de giro Turn assist, reconocimiento de señales de tráfico, un sistema de frenada de emergencia en ciudad, head-up display, audi connect, sistema de sonido Bang&Olufsen de 755W… mucho, aunque también muchos de ellos hay que pagarlos aparte en la carta de opciones, algo que cuesta asimilar cuando la factura final del RS4 Avant es de 96.900 euros.
 
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Publicado el: 14/05/2018
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