Con el cielo por techo
BMW ha lanzado hoy el nuevo M4 Cabrio, que combina la conducción deportiva de un coche de 431
CV y propulsión trasera con la elegancia de un descapotable.
Este vehículo es muy similar a su homólogo coupé; de hecho si observamos ambas versiones sin fijarnos en la media parte superior (techo y ventanillas) prácticamente no encontraremos diferencias entre ellos.
El motor es exactamente el mismo que utilizan los modelos M3 berlina y M4 Coupé; es decir, un 3.0 de seis cilindros con tecnología M TwinPower
Turbo capaz de rendir 431 CV con un
par máximo de 550 Nm que permite realizar el 0 a 100 en tan solo 4,4 segundos, siempre y cuando esté equipado con la
transmisión automática de siete velocidades M. La
velocidad máxima es limitada electrónicamente a 250 km/h, mientras que las cifras de consumo (según la marca) se sitúan en torno a los 8,5 litros cada 100 kilómetros y las emisiones contaminantes de CO2 entre 204 y 194 g/km.
En el M4 Cabrio, al igual que en los modelos M3 y M4 Coupé, han sido utilizados materiales ligeros como el
aluminio o plásticos reforzados con fibra de
carbono (CFRP) con el fin de reducir el peso total del vehículo, lo que conlleva a ganar agilidad, reducir consumos y emisiones sin perder seguridad en caso de impacto.
La capota se abre en 20 segundos con el único esfuerzo de pulsar un botón e interiormente ha sido revestida consiguiendo un buen aislamiento acústico y térmico. Es posible cerrar o abrir el techo en movimiento, pero siempre y cuando no se supere la velocidad de 18 km/h.
Por desgracia, este vehículo no estará al alcance de la mayoría de los mortales debido a su precio, que sin haberse publicado aún, es previsible que esté cerca de los 100.000 euros.