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Prueba BMW X1 20d manual y 23d automático

Para esta prueba nos hemos puesto al volante de dos versiones relativamente diferenciadas del BMW X1, el X1 XDrive de 177 CV y cambio manual y el X1 también de tracción total pero en su versión de 204 CV de potencia. Comercialmente estos modelos se denominan X1 XDrive 20D y X1 XDrive 23D automático, y sus mecánicas son el 20D 177 CV de BMW y el 2.3D de 204 CV de BMW.

BMW X1

En el puesto de conducción no se echa en falta el espacio, y en él todo nos recuerda a su hermano mayor, incluido el arranque por botón. Todo se encuentra muy a mano, pudiendo contar también con asientos de cuero y reglaje eléctrico como los montados en la unidad de pruebas. Desafortunado nos parece sin embargo el aparatoso portabebidas, situado en el lado del acompañante y tremendamente voluminoso. Por otra parte, el aspecto y el tacto de los materiales empleados en salpicadero nos parece también por debajo de lo esperado en un automóvil de su Marca y rango de precios.

El manejo de todos esos sistemas como navegador, teléfono u otros que deberemos pagar aparte se realiza con un mando ubicado en el centro del salpicadero. Fácil e intuitivo, el paso de un menú al siguiente se muestra en la pantalla central, que ofrece claridad en su información y múltiples posibilidades de uso. Detrás, el espacio para las piernas es incluso bueno en sentido longitudinal, donde adultos de prácticamente cualquier talla podrán acomodarse sin problemas. El respaldo cuenta con posibilidad de reglaje, permitiendo con ello mejorar también el confort final.

Vídeo prueba BMW X1 -análisis de interiores-

 

En la zona central de los asientos posteriores disponemos de un apoyabrazos que separa las dos plazas reales de la zona trasera, pues aunque el BMW X1 puede llevar a cinco ocupantes, tanto por anchura como por definición de los asientos sólo dos irán cómodos en los asientos traseros. La zona del apoyabrazos también puede comunicarse con el maletero para facilitar la carga de objetos largos aunque poco voluminosos como, por ejemplo, unos esquíes.

Lo cierto es que con la caja manual de seis relaciones y el motor de 177 CV se dispone ya de una capacidad prestacional más que satisfactoria que hace innecesario subir un escalón más de potencia. Con el X1 20D las prestaciones son muy buenas, con el X1 23D son, simplemente, mejores. Cualquier conductor tendrá sin embargo suficiente capacidad en carretera con el X1 20D.

Otro caso distinto es que deseemos utilizar el cambio automático y conseguir una respuesta inmediata, entonces sí que la versión de mayor potencia ha de ser nuestra elección. Como contrapartida, el consumo sube al igual que lo hacen los CV, haciendo que el X1 23D se sitúe con facilidad al menos un litro por encima de lo que consume su compañero de gama.

Ambas versiones disponían de tracción integral, aunque existe también la posibilidad de optar por el S Drive que, recurriendo a la propulsión posterior, es capaz incluso de ahorrar en el consumo debido a su menor peso y rozamientos internos. Pero el X1, independientemente de que cuente con tracción a las cuatro ruedas, no es un Modelo pensado para hacer difíciles incursiones fuera de carretera. La dureza de las suspensiones y una altura al suelo relativamente recortada también se encargan de recordarnos que no estamos ante un SUV excesivamente campero.

Vídeo Prueba BMW X1 -análisis dinámico-

Las suspensiones del X1, como ya hemos comentado, son duras, tanto que incluso nos ha sorprendido con respecto a coches probados recientemente como, por ejemplo, el Volkswagen Passat en su versión R Line. Esta circunstancia se debe en parte a una mayor altura del BMW que obliga a endurecer las suspensiones para limitar el balanceo al tiempo que se recurre a barras estabilizadoras de mayor diámetro y neumáticos de menor sección.

En el 23D el funcionamiento del cambio automático es otra de sus virtudes. No hace demasiado tiempo los cambios automáticos de BMW se situaban como referencia, aunque esta circunstancia varió mucho con la aparición del cambio manual robotizado de doble embrague. Desgraciadamente, las levas del cambio en el volante no formaban parte del equipamiento de serie, aunque al menos el pomo contaba con el movimiento adecuado para un uso manual con matices deportivos, es decir, que las reducciones se realizaban hacia delante y el aumento de marchas hacia atrás.

Como curiosidad, el funcionamiento del Start/Stop del X1 20D no me pareció buena, pues durante la prueba se me caló el vehículo en varias ocasiones, haciendo con ello que el consumo final fuera superior al que hubiera obtenido con un vehículo que no dispusiera de dicho dispositivo.

El buen aprovechamiento del espacio de maletero en el X1 dependerá también de si optamos por adquirir la red de separación del maletero, un artilugio aparatoso que sin embargo se monta y desmonta con relativa rapidez y facilidad y que permite, además, usar toda la capacidad que permite el X1 tanto detrás de los asientos traseros como, si allí lo ubicamos, detrás de los asientos delanteros. Su montaje puede realizarse en apenas un minuto, mientras que en menos de dos minutos puede volver a quedar totalmente recogido.

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Publicado el: 14/07/2010
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