La oferta mecánica del nuevo Ford Mondeo se centra en dos motores de gasolina, dos motores diésel y una versión híbrida que se montará por primera vez en un Ford Mondeo en Europa.
Entre las mecánicas más interesantes estará sin duda el nuevo diésel de 210 CV de potencia máxima. Con una cilindrada de dos litros esta motorización recurre a la tecnología biturbo para alcanzar su potencia máxima. En este caso los turbos trabajan de manera secuencial, con un turbo pequeño para ofrecer buena respuesta a bajas revoluciones y otro de mayor tamaño que aportará potencia a mayor número de vueltas.
Igualmente reseñable es la apuesta de Ford con el Ecoboost de un litro que, a pesar de sus tres cilindros y escasa cilindrada, promete mover con suficiente soltura al modelo (tendremos que verlo) gracias a susobrealimentación por turbo y buena respuesta general.
Desde Ford hablan de un modelo global y lo cierto es que en Estados Unidos ya hace algún tiempo que salió a la luz elFord Fusion que, con diferente oferta mecánica, estéticamente es casi calcado al Ford Mondeo que pronto veremos por nuestras carreteras. Una motorización que sí estará presente en nuestro continente será la de la versión híbrida aunque, curiosamente, no tendrá las mismas especificaciones que el Ford Fusion híbrido que existe en EEUU.
Aunque tanto en España como en EEUU hablamos de un motor de dos litros en combinación con un propulsor eléctrico para obtener 188 CV, en el Mondeo se utiliza un desarrollo final algo más largo debido a que en Europa priman los consumos mientras que para EEUU se buscan las prestaciones, motivo por el cual el Mondeo es capaz de ofrecer un consumo de 4,2 litros por cada 100 kilómetros mientras que el 2.0 americano se queda en 5,3 litros a los cien. Desde Ford hablan de dos motores eléctricos y uno de gasolina, aunque en realidad uno de los motores eléctricos funciona como generador para recuperar energía.
Para ambas realizaciones se recurre al ciclo Atkinson habitual en motorizaciones híbridas también en otras marcas. El ciclo Atkinson se consigue mediante la utilización de una distribución específica con unas levas desarrolladas para abrir y cerrar las válvulas de admisión y escape de tal modo que se produzca dicho ciclo. Así, la válvula de escape permanece abierta más tiempo del habitual y, aunque se pierde par motor, se mejora la eficiencia energética.