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Mercedes Benz Clase B, análisis plazas delanteras

La calidad no es una pose, es real

Algo menos de un año después de la presentación del nuevo Mercedes Benz Clase B en el salón de Frankfurt 2011, Mercedes aprovechó el Salón de Ginebra 2012 para anunciar el nuevo Mercedes Benz Clase A, un automóvil que a partir de ahora será un compacto en vez de un monovolumen. De esta manera el vehículo que traemos a nuestra sección de análisis en Motorgiga se convierte en el monovolumen más pequeño de la marca de la estrella. Efectivamente, es el más pequeño de Mercedes, pero se trata de un MPV que, con 4,36 metros de longitud, se sitúa por tamaño como competencia directa de vehículos como el, Ford C-MAX (4,38 metros) o **renault scenic** (4,37 metros), mientras que el Citroën C4 Picasso (4,47 metros) se va algo por tamaño. Pero el tamaño puede no ser lo más importante -o eso esperamos la mayoría, jeje- y el Clase B es, ante todo, un Mercedes, con las ventajas e inconvenientes que ello conlleva.

 
Comenzamos nuestro habitual análisis en profundidad con los asientos delanteros, el espacio en el que habitualmente convivirán los compradores de este muy buen vehículo. Con asientos muy bien realizados y diferentes posibilidades de regulación de los mismos y del volante, que dispone de regulación en profundidad y en altura, encontrar una buena postura al volante es relativamente sencillo, teniéndose además una buena sensación de dominio de todo el conjunto. Pero en vehículos con la vocación familiar del Clase B es importante buscar esos detalles que hacen la vida a bordo más cómoda. Es el caso de, por ejemplo, los huecos existentes entre las puertas delanteras y los asientos o los pequeños cajones ubicados bajo los asientos delanteros. La seguridad también es importante, y el resposacabezas mejora la seguridad pasiva con un sistema que permite acercarlo o alejarlo del conductor sin tener que variar su inclinación.
 
Quienes más saben de automoción entienden que el buen estudio de los mandos y la facilidad y confort del uso de los mismos conforman también parte de la seguridad activa del vehículo. En este sentido hemos de felicitar a Mercedes por incorporar de serie un volante que incluye mandos para controlar, fácil y cómodamente, diferentes sistemas del vehículo, entre los que están la radio, el ordenador de a bordo o el control de crucero.
 
 

 
Situados en la posición de conducción correcta el conductor encontrará que el cambio se sitúa a la distancia perfecta, mientras que el paso de los kilómetros se afronta con buenas garantías de confort circulando por carreteras en buen estado, mientras que aquellas que están más rotas merecen mención aparte debido al trabajo de las suspensiones y neumáticos, aunque eso es algo que trataremos en nuestro análisis dinámico. 
 
Una característica particular de Mercedes es la de incorporar diferentes controles de luces, intermitentes y limpiaparabrisas en la zona izquierda del conductor, mientras que la mano derecha queda exenta de trabajo. No es complicado adaptarse pero parece poco razonable mantener una tradición que va en contra del resto del mercado y que obligará a los usuarios que tengan varios vehículos de diferentes marcas a cierto periodo de adaptación cada vez que conduzcan su Mercedes.
 
Dentro de un, a nuestro juicio, afortunado diseño del salpicadero, las salidas de aire ofrecen unas posibilidades de reglaje excepcionales, siendo tremendamente sencillo dirigir la ventilación hacia las zonas que más nos convengan. Del mismo modo es de agradecer la existencia del mando giratorio para controlar el sistema infotainment situado en el centro del salpicadero. Aunque lo parece, la pantalla central no es escamoteable, siendo la que permite ver el funcionamiento de diferentes sistemas de serie u opcionales en el Clase B. Curiosamente el manejo de varios sistemas está duplicado, pues existen igualmente botones de acceso directo bajo las salidas de aire centrales a algunas de las funciones.
 
Mercedes Benz Clase B
 
El reposabrazos central, dependiendo del equipamiento, puede desplazarse longitudinalmente, siendo siempre la tapa de un hueco bastante amplio en el que encontramos una toma auxiliar y una toma usb. Por delante del mismo también tenemos espacios específicos para vasos. La guantera derecha no es demasiado grande pero cuenta al menos con dos alturas para situar diferentes objetos.
 
No podemos terminar este análisis sin alabar la excelente realización interior del modelo. La sensación de calidad dentro del mismo es elevada y el tacto de los materiales no hace sino confirmarlo. Y aunque no queda reflejado en nuestro habitual vídeo, la existencia de luces indirectas en todo el salpicadero convierte el habitáculo del Mercedes en un lugar tremendamente acogedor en conducción nocturna, aportando además su granito de arena a la gran sensación de calidad del conjunto. Pero no es lo único, aspectos habitualmente poco cuidados como la junta del techo con el cristal permiten comprobar que la supuesta calidad de realización de Mercedes no es sólo una pose, es una realidad.
 
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Publicado el: 18/04/2012
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