3 de 5: Prueba dinámica Mitsubishi Space Star. Adaptado al entorno
Buscar en el Mitsubishi Space Star un comportamiento dinámico más allá del requerido para un vehículo urbano es realizar una tarea baldía. Tarado de suspensiones, configuración mecánica de las mismas, dirección e incluso sistema de frenos están pensados para el uso lógico del modelo; la circulación por ciudad. Con una dirección eléctrica de suave funcionamiento el Mitsubishi Space Star ofrece ante todo facilidad de conducción. Las suspensiones cargan las tintas en el confort, utilizando para ello un esquema McPherson en el eje delantero acompañado de un eje torsional para el tren posterior.
Vídeo prueba dinámica Mitsubishi Space Star
La lógica de los trayectos urbanos se adapta igualmente al carácter de sus mecánicas, en las que el reducido consumo está por encima de la consecución de elevadas prestaciones. En MotorGiga pudimos probar la versión 1.2 de 80 CV acoplada al cambio manual de cinco relaciones que también está presente en el 1.0 de menor potencia y que dispone de iguales desarrollos para todas las marchas así como embrague monodisco en seco. Sin ofrecer una respuesta brillante sí que podemos afirmar que el modelo se mueve sin problemas con dos ocupantes, aunque si nos empeñamos en hacer buena la afirmación de que está pensado para los cinco que homologa seguro que tendremos más problemas para conseguir una respuesta adecuada.
Manejando el cambio con solvencia podremos incluso encontrar una buena respuesta en carretera sin que el hecho de ser un tres cilindros quede patente en ningún momento. A pesar de no haber probado el 1.0 de inferior potencia creemos que dicho motor sólo será adecuado si vamos a utilizar el coche en el entorno urbano y con poca carga, pues la menor potencia viene acompañada por reducidas cifras de par motor (88 Nm frente a 106 Nm del 1.2) debiendo mover, como ya hemos comentado, los mismos desarrollos de cambio. Eso si, los consumos del 1.2 son más que razonables y, si bien es cierto que alcanzar las cifras de homologación (4,3 litros) será una quimera para la inmensa mayoría, cifras de cinco litros por cada cien kilómetros se consiguen sin hacer demasiados esfuerzos.