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Skoda Yeti 2014, análisis plazas posteriores

Las curiosas líneas del Skoda Yeti esconden en su interior unas plazas traseras que destacan tanto por su espacio longitudinal como vertical, pero dicha sensación de espacio va acompañada de una banqueta algo corta en la que las piernas de los ocupantes, sobre todo si superan el metro setenta de estatura, quedan algo "huérfanas" en cuanto a apoyo. Salvado este pequeño problema de confort y analizando lo que se ofrece empezamos a encontrarnos con detalles positivos como, por ejemplo, la salida de aire central doble con la que podremos regular tanto el caudal como la dirección del mismo. No tendremos control sobre la temperatura pero al menos podremos convenir la misma con los ocupantes de las plazas delanteras y obtener un confort climático mucho mejor que en otros modelos. Bajo las comentadas salidas de aire centrales, que por cierto vienen acompañadas de otras situadas bajo los asientos delanteros, el SUV de Skoda ofrece también un cenicero y un pequeño hueco con tapa.
 
Skoda Yeti trasera

Si en un principio pudiera parecernos que nuestra espalda está excesivamente vertical el Yeti ofrece la posibilidad de regulación en inclinación del respaldo de manera independiente en las tres plazas (aunque la central sea muy estrecha), pero además contamos con regulación longitudinal de las banquetas laterales, no la central, con lo que los usuarios de las plazas traseras comienzan a disfrutar de unas posibilidades muy poco comunes en un SUV. La zona central de los asientos puede también bajarse completamente para funcionar a modo de amplio y cómodo reposabrazos central en el que disponemos además de dos huecos portavasos. A ello se añade también la posibilidad de renunciar a la zona central y de reubicar los asientos laterales hacia el centro o, incluso, sacar cualquiera de las tres plazas del coche, encontrándonos así con uno de los SUV más polivalentes del mercado y más que capaz de hacer frente, incluso con ventajas significativas, a muchos monovolúmenes que no ofrecen tantas posibilidades de modularidad interior. Desafortunadamente este excelente panorama no se ve acompañado por unos anclajes isofix de fácil utilización, pues son de los antiguos y requieren ser buscados entre el respaldo y la banqueta.
 
 


Pero si existe un lugar en el que los ingenieros de Skoda parecen haber echado el resto éste es sin duda el maletero. Las comentadas posibilidades de regulación de los asientos permiten que la capacidad del maletero pueda variar drásticamente dependiendo de si tenemos los asientos retrasados, adelantados o quitados, pudiendo quitar uno, dos o los tres y, como ya hemos dicho, incluso reubicar los asientos laterales. Las ideas "Simply Clever" del Skoda Yeti no acaban ahí, en los laterales del maletero unas guías ubicadas al efecto permiten variar unos enganches a los que pueden anclarse bolsas flexibles en las que dejar todo tipo de objetos. Detrás de los asientos laterales contamos también con un práctico enganche elástico mientras que se dispone igualmente de la posibilidad de contar con un espacio modular en plástico que limita una zona lateral del maletero y que, por ejemplo, puede resultar muy útil para dejar un par de bolsas de la compra sin que su contenido termine rodando por todo el maletero. La presencia de una toma de corriente de tipo mechero en un lateral, una luz extraíble que se convierte en linterna portátil o unos asientos que se pueden quitar o reubicar con suma facilidad por una sola persona harán las delicias de esos usuarios que parecían abocados a comprar un monovolumen y que encontrarán argumentos de sobra en este modelo para convencer a sus cónyuges de la conveniencia de adquirir un SUV que, seamos sinceros, siempre es mucho más "cool" que terminar conduciendo un coche de clara imagen familiar.

Dos detalles a mejorar en este modelo son la presencia de una bandeja totalmente rígida que siempre ocupará un sitio importante cuando queramos aprovechar toda la capacidad de carga del maletero y, lamentablemente, la ausencia de una rueda de repuesto, ni siquiera de emergencia, en favor de un kit antipinchazos que será inútil si tenemos la mala suerte de desplantar o sufrir un pinchazo que termine deteriorando el neumático. De cualquier modo las posibilidades interiores del Skoda Yeti bien merecen un éxito comercial mayor del que ha disfutado hasta la fecha este curioso automóvil de la marca checa.

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Publicado el: 18/02/2014
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