Este fin de semana hemos conocido más datos concernientes al
escándalo Volkswagen y a sus consecuencias en Europa. Según afirmaba a
Automotive News Europa un portavoz de VW, aquellos propietarios europeos que tengan un coche afectado por el ya famoso software de manipulación de emisiones
no recibirán compensación económica alguna por parte del fabricante.
La decisión choca con la adoptada por el gigante alemán al otro lado del charco, dónde ofrece a los afectados de Estados Unidos y Canadá una compensación de 1.000$, como ya os informábamos la pasada semana.
Entonces, ¿Qué medidas tomará Volkswagen ante los afectados europeos?. Pues básicamente lo que ya sabíamos prácticamente desde el principio. Es decir, realizar las operaciones pertinentes a efectos de que los vehículos implicados cumplan realmente con la normativa vigente, e intentar minimizar los inconvenientes causados a los clientes mientras se realizan estas modificaciones.
Según Volkswagen esta especial consideración con los clientes norteamericanos
es habida cuenta del esfuerzo extra realizado por estos propietarios al adquirir un vehículo diésel, minoría en estos mercados,
amen del coste superior que supone la conducción de un TDI al tener el
diesel un precio superior al de la
gasolina. Por tanto, viven
una situación completamente inversa a la vivida en Europa, dónde los diesel son mayoría, y en la gran parte de los países es más económico este
combustible que la gasolina.
De igual forma, Volkswagen cree que los europeos nos sentiremos menos molestos ya que los planes para poner los vehículos a punto se encuentran ya casi finalizados, mientras que la solución en America avanza más despacio.