
Hace unos días escribía un post sobre la importancia que tiene, bajo mi punto de vista, la decisión de las grandes empresas del sector del automóvil de iniciar fuertes inversiones en estos tiempos de crisis económica, en la que todo el mundo barre para casa y se piensa más en el ahorro que en los proyectos de futuro. Pero como ya dije en ese post, muchas grandes operaciones se gestaron en los peores momentos. Una vez hecho este pequeño recordatorio, quiero dedicar el espacio que me brinda esta página web para hablar del extraño caso del consorcio Volkswagen.