Moto Guzzi confía en lo clásico.
Quien me iba a decir a mi, que las motos que veía por la calle cuando paseaba con mis padres agarrado de la mano y miraba con absoluta admiración, tendría la oportunidad de probarlas más de treinta años después. Pues sí, una de las marcas más espectaculares y prestigiosas de la época, en la que yo era un chaval es Moto Guzzi. Sus imponentes cilindros V-Twin, que sobresalen uno a cada lado de la moto, marcaron un estilo y una imagen inconfundible.
He tenido la oportunidad de probar y disfrutar de una de estas joyas del pasado, aunque en versión 2013. Cuando fui a recogerla y la vi allí, esperándome, me recorrió algo por el cuerpo que ni yo mismo sabía lo que era y al pensarlo fríamente, realmente lo que ocurría, no era otra cosa que un viaje al pasado de forma instantánea, pero ahora si, sería yo el que condujese aquella moto de mi niñez.

La estética de la Moto Guzzi V7 Stone 2013, conserva el embrujo de los años 70, con sus detalles cromados como los espejos, escapes completos, tapas laterales, intermitentes, faro, muelles de la suspensión trasera, asideros para el paquete, etc. Los relojes del velocímetro y el cuenta revoluciones son analógicos, con un pequeño display en cada uno de ellos, donde se marca la hora en el velocímetro y la temperatura ambiental en el cuenta revoluciones.
Paseando con ella por el centro de Madrid, entendidos y no entendidos se quedaban mirando sobre todo personas con una cierta edad y jóvenes amantes de lo retro. El sonido de la V7 Stone es como el de antaño, típico de Moto Guzzi.
Una vez encima de la moto, te das cuenta que es bajita, manejable, todo muy a mano. Para los bajitos como yo (173 cm) es ideal, se llega al suelo de maravilla. Al arrancar la moto y acelerar en vacío se nota ligeramente el movimiento del motor hacia los lados y cuando vas en marcha y haces un doble embrague para que suene bonito, en ese pequeño vacío también se nota ese movimiento lateral, pero enseguida te acostumbras. El embrague tiene un tacto suave al igual que la caja de cambios, entran las marchas como la mantequilla, aunque al meter primera no siempre se atina, hay que apretar por segunda vez porque alguna vez no entra. Las estriberas están colocadas algo altas para personas de más de (180 cm) lo que también evita que en las curvas toques con ellas en el suelo.
La V7 Stone en general es muy cómoda, el asiento es confortable y no se te hacen pesados los kilómetros.

En ciudad es idónea por su manejabilidad, suavidad de motor y respuesta del mismo. Sus 744cc, 49 CV y sus bajos hacen que salgas de cualquier problema estrujando el acelerador ya que su respuesta es inmediata y eficaz. Se mete por cualquier lugar ya que su amplio ángulo de giro, te permite maniobrar con soltura.
En carretera a 120 km/h, la V7 Stone va de cine, e incluso si hay que hacer un adelantamiento algo comprometido el V-Twin de 744cc, 49 CV y cinco velocidades, estira bastante bien, el único problema es el viento que como es de sentido común penaliza a todas las naked. Esta Moto Guzzi es para disfrutar de una conducción tranquila, no está hecha para correr y si lo haces, debes saber que sí corre, pero tendrás algún problema de estabilidad y de vibraciones ya que la suspensión trasera que es algo balada, hace flamear a la moto y si no tienes demasiada experiencia te puedes llevar un buen susto (en casos extremos). Cuando tenemos curvas a la vista, la V7 se comporta muy bien dentro de una conducción racional, te permite inclinar mucho sin que tengas problemas de rozar con nada en el suelo, ni las estriberas ni los escapes.
Su disco delantero de 320mm y su pinza Brembo de cuatro pistones acompañado de uno de 260 mm y pinza simple en la parte posterior, hacen que su frenada sea buena y suficiente aunque no espectacular.
En definitiva, esta Moto Guzzi V7 Stone, es para disfrutar de una conducción tranquila y para los nostálgicos revivir y disfrutar de momentos ya pasados.

Moto Guzzi ha preparado su nueva imagen de 2013, después de lanzar la esperada California 1400 Custom, en las lineas de montaje de la marca del Águila se están produciendo las nuevas versiones de dos de sus modelos más populares, la V7 Special y la Norge GT8V.
Las dos nuevas versiones de la marca italiana, que inauguró el 2013 con la llegada de los dos modelos nuevos de California 1400 Touring y Custom y asociados a la imagen excepcional del actor escocés Ewan McGregor, testigo de excepción de su lanzamiento.
La Moto Guzzi V7, son desde 2008 un éxito de ventas y por ello que las versiones de 2013 cuente con un cambio de imagen en el que se abandona el doble tono para adoptar nuevos gráficos, inspirados únicamente en la histórica 750 Sport S/S3 cuya producción data de 1974 a 1976.

El nuevo diseño, denominado "Essetre" (S3) cuenta con unas bases de color en plata metálico con rayas negras, muy elegante y refinado, o bien negro con rayas de color naranja que siguiendo fielmente los pasos de su antecesora, otorga un aire más clásico y deportivo.

En las dos versiones el logotipo en el deposito de combustible viene en relieve, mientras que las llantas se hacen en acabado negro en lugar de cromado. Tanto el chasis como las piezas mecánicas permanecen sin cambios.
Todas las Moto Guzzi V7 se pueden conducir con el carnet de conducir del tipo A2.
La Moto Guzzi Norge GT8V utilizada por muchas fuerza de seguridad en carretera, los carabinieri y numerosos cuerpos de policía municipales, incluido el de la capital alemana, Berlín.
El cambio más llamativo de este modelo es la nueva banda gráfica de color plata que recorre los carenados y que se puede seleccionar en vase a dos esquemas de color, el nuevo caoba blanco o nácar, el que más exito tiene desde el 2010. El chasis y la parte mecánica se mantienen sin cambios.

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