El placer de la aventura hecho realidad
Siempre que me enfrento a una moto de este tamaño, me pregunto si seré capaz de dominar semejante "pura sangre".
La primera impresión cuando la ves apoyada en el caballete es "madre mía que grande es esto", impresionante estampa la de esta BMW. La cúpula alta, las voluminosas defensas del radiador, el bastidor para anclar las maletas, la estética agresiva, hacen de esta BMW F 800 GS Adventure una moto robusta pero al mismo tiempo elegante y eficaz.
Una vez encima de la moto, se nota la prestancia y calidad del conjunto, todo el trabajo que cuesta manejarla en parado (a personas de poco más de 170 cm) se desvanece cuando la pones en movimiento, te das cuenta de la manejabilidad que tiene y lo rápido que reacciona a cambios de dirección y maniobras bruscas. Los más de 230 kg en orden de marcha se manejan como una bicicleta.