
Los fabricantes europeos de automóviles han seguido el ejemplo de las principales marcas automovilísticas de Estados Unidos y han solicitado a la Unión Europea que conceda créditos, de los denominados en el argot ‘blandos’, para ayudar a mantener la estabilidad del mercado de la automoción y para el fomentar el desarrollo de tecnologías más eficientes y que tengan un efecto menos perjudicial sobre el medio ambiente.
La semana pasada el Congreso estadounidense aprobó una partida de 25.000 millones de dólares, o lo que es lo mismo, más de 17.000 millones de euros, para salvaguardar uno de los sectores industriales más importantes de la economía de Estados Unidos, el del automóvil. Así, los fabricantes europeos, a través de la patronal Acea, han pedido a las autoridades comunitarias que tomen cartas en este asunto y que inyecten dinero para ayudar a salvaguardar del futuro del maltrecho sector del automóvil.
Desde Acea han pedido 40.000 millones de euros, cifra que se me antoja demasiado elevada, aunque como se suele decir, que por pedir no quede. Los fabricantes europeos han tirado por lo alto, ahora sólo queda esperar la respuesta de la Unión Europea, la que espero que sea positiva, porque las compañías de automoción asentadas en Europa están mostrando claros síntomas de agotamiento, después de meses de reducciones de ventas en el ‘Viejo Continente’.
Además, ya que se han puesto a pedir, las marcas que participan en Acea han decidido solicitar un plan que incentive la retirada y achatarramiento de vehículos de más de ocho años, durante 36 meses. La intención de esa iniciativa es rejuvenecer el parque automovilístico europeo, donde el 36% de los que coches tienen más de ocho años, y lo que permitiría el ahorro de 20 millones de megatoneladas de CO2 a la atmósfera al año.
Estas cifras hablan por sí solas, pero habrá que esperar a ver que dice la Unión Europea y si apoya estas iniciativas orientadas a salvaguardar el futuro del sector de la automoción europea o no considera que sean la herramienta adecuada para este asunto.