Toda la nueva gama de BMW incorpora de serie el sistema start&stop en su afán de disminuir los consumos, y en el caso de la unidad 320D probada por MotorGiga también contábamos con entrada sin llave y arranque por botón. Para ser exactos nuestras unidades de prueba fueron el 320D con efficient dynamics y cambio automático en carrocería sedán y el 328i de gasolina con cambio manual y carrocería familiar. Según la propia marca éstas son las versiones más vendidas del modelo con uno y otro combustible.
En el caso de las mecánicas de gasolina las antiguas motorizaciones han sido mejoradas e incluso radicalmente cambiadas, como es el caso del 328i que nos ocupa. Los amantes de la marca bávara asociarán dicho nombre a un motor de seis cilindros en línea, es decir, la configuración que durante muchos años se vendió desde la propia BMW como la más equilibrada, pues el movimiento de sus seis cilindros prácticamente carecía de vibraciones de un modo completamente natural. Por otra parte las últimas dos cifras del nombre solían corresponderse con la cilindrada, por lo que el 328i era por tanto un seis cilindros en línea con 2,8 litros de cilindrada. La clave del nuevo 328i radica en la importancia del "era" en la frase anterior, pues ahora estamos hablando de un cuatro cilindros en línea con una cilindrada de sólo dos litros y sobrealimentación mediante turbo y tecnología TwinPower Turbo, aunque en este caso sólo mediante twin-scroll y no con dos turbos.
Lo que se pretende con esta tecnología es el famoso beneficio del downsizing, que consiste en obtener prestaciones iguales, e incluso superiores, con unos consumos más bajos gracias, básicamente, a un buen uso de la sobrealimentación en un motor de menor cilindrada. Hemos de decir que en el BMW 328i han logrado el objetivo de manera magistral. Que un automóvil de gasolina que puede calificarse como deportivo debido a sus prestaciones pueda mantenerse en cifras de consumo cercanas e incluso inferiores a los ocho litros sin realizar una conducción específica es un logro impresionante. Cierto que si estamos obsesionados en extraer todo su potencial la sed del vehículo aumentará exponencialmente, pero no lo es menos que si somos de los que buscan extraer el máximo partido al combustible podremos lograr cifras de esas que no se creerán ni nuestros mejores amigos.
Igualmente destacables son las cifras de consumo del 320d, un automóvil que a pesar de su gran potencia y par es capaz, en parte debido a la existencia del paquete efficient dynamics, de dejar los niveles de consumo en unos irrisorios 5,5 litros de media, y estamos hablando de unas cifras reales conseguidas después de realizar nuestra prueba, es decir, tras una conducción de todo tipo en la que se incluyen pruebas dinámicas a buen ritmo de marcha.
Un aspecto que querrán conocer los potenciales usuarios, sobre todo en el caso del 328i, es el de su entrega de potencia. En este particular hemos de destacar que la potencia que anuncia se siente efectivamente bajo el pedal derecho, pero las sensaciones que percibe el conductor difieren bastante de las obtenidas con los comentados seis cilindros de mayor cilindrada que antaño reinaban bajo el capó del Serie 3. La caballería parece ahora más ligera, menos contundente. El cronómetro dice que el 328i actual es más rápido, pero lo que sienten nuestras posaderas es una entrega de potencia menos contundente.
Para el caso del 320d la situación es en parte similar. Los más de 180 CV del modelo superan en mucho las potencias de los primitivos 320d, pero aquellas dependían más del trabajo del turbo que de la electrónica y por ello los caballos aparecían de manera más brusca y hacían pensar en unas prestaciones superiores que no lo son en realidad. Podemos decir por tanto que el nuevo Serie 3 se ha refinado en su entrega de potencia a pesar de ser más prestacional, rodando actualmente más rápido de lo que lo hacíamos en su día con sus predecesores, aunque con la falsa sensación de ser más lentos que aquellos.
En lo que se refiere a transmisiones no he sido nunca gran defensor del cambio manual de BMW, pues en mi opinión siempre ha pecado algo de lenta y requiere marcar muy bien los movimientos para realizar los cambios. Tampoco hoy me parece que sean lo mejor del vehículo, aunque he de reconocer que su funcionamiento ha mejorado y resulta más suave y menos exigente con la exactitud en las inserciones. El cambio automático sí es sin embargo uno de los grandes logros de BMW. Dotado de ocho relaciones y convertidor de par, su funcionamiento es de los pocos que hacen pensar que quizás no es necesario optar por los cada vez más populares cambio pilotado de doble embrague tipo DSG. Incluso su manejo manual en la palanca, con las reducciones hacia delante y el aumento de marcha hacia atrás está perfectamente adaptado a lo que entiendo que debe ser un cambio deportivo... salvo que en realidad esta particularidad puede obviarse si contamos con levas en el volante, mucho más cómodas de utilizar y que permiten un manejo todavía más deportivo.
Como último aspecto a comentar he dejado conscientemente el tema del comportamiento. En el vídeo comento que el Serie 3 es un automóvil tremendamente eficiente también en este aspecto, y con la presencia del Efficient Dynamics se pueden además elegir diferentes posibilidades de configuración para hacer que el coche responda de uno u otro modo a las solicitudes del conductor. También hablo sin embargo de la particularidad, no siempre favorable, de la propulsión, sobre todo cuando quien está al volante no pretende ser ningún sibarita de la conducción. Pero dejando aparte todo lo anterior he de confesar además que las sensaciones que he percibido a los mandos del Serie 3 han sido menos satisfactorias de lo que esperaba. Estoy absolutamente convencido que el Serie 3 hace fácil lo difícil, pero al menos a mi me ha ocurrido que con esta nueva generación me siento mucho más alejado del vehículo de lo que estaba en las anteriores. Por decirlo de un modo más "bemeuvista", en este Serie 3 no me gusta tanto conducir, porque ahora el coche tiene mucho más protagonismo que yo, porque no lo siento tanto, porque me ha hecho perder comunicación con él. Quizás es que me estoy haciendo mayor, o quizás es otra cosa. Afirmo que el nuevo Serie 3 es mejor que el anterior, pero a mi me gustaba más el antiguo. No pretendo que se entienda pero no puedo dejar de sentirlo.
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