estrellasestrellasestrellasestrellasestrellas

Gracias al buen samaritano

Primer día laborable después de las vacaciones de verano. La oficina se vuelve pequeña, demasiado pequeña para pasar la jornada entera entre cuatro paredes, y decido hacer algunos trámites en el banco para disfrutar del expléndido y soleado día. Aparco en zona de O.R.A (no se libra ya ningún pueblo de España, y recuerdo cuando vivía en Madrid y veíamos raro eso que llamaban zona azul de aparcamiento regulado). Pongo mi papelito y me dirijo, en pantalones cortos, chancletas y camiseta, hacia una de esas entidades bancarias que andan en las televisiones día sí, día también -bueno, ¿acaso alguna se libra?-

 
Realizados los trámites procedo a realizar una llamada que había pospuesto y entretengo el proceso en un paseo parsimonioso alrededor de mi vehículo. La matrícula está algo rara, no me había dado cuenta antes, y compruebo extrañado que también existe una parte del embellecedor delantero que no está. Con el teléfono aún en la oreja y prestando menos atención de la debida a mi interlocutor, me agacho extrañado a tocar la matrícula que, con el sólo roce de mis dedos, cae al suelo de manera inexorable ¿Pero qué demonios ha pasado?
 
En la acera de enfrente una señora de la tercera edad con carrito de compra en la mano de esos que llevan ruedas y parece que no tienen fondo me avisa: 
 
-"te ha dado una furgoneta oscura, de esas que parecen de gitanos, yo creo que todavía anda por aquí por la calle..."
-Pero... ¿Le ha cogido usted la matrícula?
-No, lo siento.
-Muchas gracias de todos modos.
 
Termino mi conversación telefónica y me pongo a buscar como loco una furgoneta que cuadre con la descripción y los daños ocasionados. No tengo mucha esperanza pero, por si acaso. Apenas veinte metros por delante veo una Ford Transit de al menos dos décadas de antigüedad que bien podría ser la causante de mis problemas. Me acerco y veo que dispone de un apoyo trasero para subir a la zona de carga que, curiosamente, está a la misma altura que los daños sufridos por mi coche y tiene, además, unos roces muy, muy recientes. Vale ¿Y ahora qué hago? Pues llamar al 112, a ver qué me dicen. 
 
Desde el teléfono de urgencias me piden los datos y envían a una pareja de la policía municipal. Éstos me preguntan que si hay testigos y, aunque la señora lo es, hace tiempo que se ha ido y no he cogido sus datos. Mal asunto, me dicen. Comprueban que efectivamente la furgoneta parece con toda seguridad la causante de los daños -no hay que ser Sherlock Holmes para ello- pero el problema está en que sin testigos no hay mucho donde rascar...
 
De repente, de no sé donde, aparece un señor a hablar con la policía y les entrega un papel con algo escrito. Resulta que este buen hombre había visto el incidente y había tomado la matrícula de la furgoneta que me había golpeado y, efectivamente, se trataba de la que estaba aparcada. La policía toma los datos del buen samaritano y éste se queda un poco preocupado mientras comenta eso de "yo no quiero meterme en líos". No, no se meterá en líos. Mi compañía, con todos los datos en la mano, pedirá a la compañía aseguradora del contrario que se haga cargo de mi reparación aportando las pruebas y diciendo que existen testigos del incidente y un atestado de la autoridad. En caso de negativa se pide una declaración jurada del testigo, y eso bastará para que yo, que no tengo nada que ver con el suceso, no tenga que pagar por unos daños que no he ocasionado.
 
Por favor, si alguna vez veis un accidente en el que uno de los vehículos se da a la fuga, no lo dudéis, tomad la matrícula y avisad a la autoridad competente. Lo sé, puede ser un engorro, puede que tardemos un tiempo, puede que nos pidan los datos... y podría pasarnos a cualquiera de nosotros. En mi caso fueron unos daños materiales de poca valía pero podría haber sido un atropello o un accidente con víctimas. Gracias a todos aquellos ciudadanos que deciden ayudar sean cuales sean las circunstancias.
 
Esta web no se hace responsable de los comentarios escritos por los usuarios. El usuario es responsable y titular de las opiniones vertidas. Si encuentra algún contenido erróneo u ofensivo, por favor, comuníquenoslo mediante el formulario de contacto para que podamos subsanarlo.

1 comentarios

Mònica dijo...
Cuánta razón tienes, David. Si no olvidáramos nunca de la fuerza que tienen nuestras acciones, cambiaríamos el mundo. Pero si nos dejamos vencer por la pereza, el miedo y las pocas ganas de meternos en líos, esto no hay quien lo arregle. Y cómo tú dices, nos puede pasar a cualquiera.
Mònica - [06/08/2012 14:00:52] - ip registrada
Seguro Express
¡Calcula el seguro de tu coche en
tan sólo 30 segundos!
elemento enviar consulta
Gestoria Online de Tráfico