Marca del que se considera primer automóvil fabricado en serie en la Unión Soviética. Se trataba de un utilitario cuyos 3 primeros prototipos se pusieron a punto durante la primavera de 1927. En realidad, en 1922 ya se habían construido 5 automóviles empleando componentes Russo-Balt 24/40, una marca que existió antes de la primera guerra mundial.
Sin embargo, el Nami-1 fue el primero que se fabricó regularmente. Se trataba de un utilitario con un
bastidor de viga central,
suspensiones traseras independientes, frenos de tambor montados en el centro de la reducción trasera que, por otra parte, carecía de diferencial. Su motor era de 2 cilindros en V, refrigerado por aire, con una
cilindrada de 1.100 ce y un régimen de 2.800
rpm. La reducida relación de compresión (4,5:1) hacía que el motor pudiera funcionar con combustibles de número de octano bajo, incluso con
gas-oil.
El vehículo pesaba 700 kg y podía alcanzar una velocidad de 75 km/h. Entre 1929 y 1931 se montaron más de 500 ejemplares del mismo.