Marca comercial de los automóviles fabricados entre los años 1928 y 1935 en Ober-Ramstadt, cerca de Darmstadt. Se trató de los primeros coches alemanes de serie dotados de
suspensiones independientes en las ruedas traseras.
Hans Gustav Rohr, después de la primera guerra mundial, trabajó como proyectista en los talleres Priamus, de Colonia, y allí construyó varios prototipos con las características que luego distinguieron los automóviles Rohr. Tras abandonar la Priamus Werke, dicho ingeniero comenzó a trabajar por cuenta propia y, en Berlín (en colaboración con Dauben), creó prototipos perfeccionados, equipados con motores Siemens de 6 cilindros. En 1927, Rohr consiguió encontrar un grupo financiero con la ayuda del cual adquirió los antiguos talleres Falcon de Ober-Ramstadt, y comenzó la producción en 1928.
El primer modelo Rohr fue el R, con motor de 2 1 y, posteriormente, de 2,3 1, que suscitó gran interés por su concepción genial y avanzada. El
bastidor estaba formado por largueros paralelepipédicos y travesanos soldados a una plataforma de chapa, consiguiéndose asi un conjunto muy resistente, incluso a la torsión. Las ruedas delanteras estaban dotadas de 2 ballestas transversales semielípticas provistas de amortiguadores. El motor, de 8 cilindros en línea (60 x 100 mm), poseía una
cilindrada de 2.250 ce; desarrollaba 50
CV a 2.800
rpm; iba provisto de válvulas en cabeza accionadas por varillas y balancines, y el cárter de aceite estaba dotado de un dispositivo especial de refrigeración. Formando un bloque con el motor, figuraba un cambio de 3 marchas Warner. El Rohr estaba equipado con frenos mecánicos Perrot-Bendix en las 4 ruedas y alcanzaba una velocidad máxima de 110 km/h.
Al modelo R siguió el RA, con motor de 8 cilindros de nueva construcción, en el cual los cilindros en V poseían una inclinación de 10°. El diámetro fue aumentado a 63 mm, la cilindrada a 2.498 ce y la potencia a 55 CV. Asimismo, se alargó la batalla y se introdujeron amortiguadores hidráulicos y frenos (Lockheed) también hidráulicos en las 4 ruedas.
Tras la crisis económica mundial, también la Rohr se halló en dificultades financieras, tanto que en 1931 Hans Gustav Rohr se retiró de la empresa y pasó a la Adler de Frankfurt. La fábrica Rohr fue adquirida por una sociedad suiza y adoptó la denominación de Neue Rohr Werke AG. Bajo la nueva dirección, se decidió mejorar las prestaciones del modelo, encargando a Ferdinand
Porsche el proyecto de un nuevo automóvil de 8 cilindros; el motor Porsche, que originalmente había sido construido para un modelo Wanderer, poseía una cilindrada de 3.287 ce (69,6 x 108 mm) y suministraba 78 CV a 3.800 rpm. El bloque era de silumín, con camisas de
acero independientes, y cigüeñal sobre 9 apoyos con
amortiguador de vibraciones. Formaba bloque único con un cambio ZF-Aphon sincronizado de 4 marchas. Para la suspensión de las ruedas traseras se añadieron unos muelles helicoidales.
El nuevo Rohr F alcanzaba una velocidad de 125 km/h. Era un automóvil de representación, muy elegante y con excelentes condiciones de marcha.
En 1934 apareció otro modelo, transformado posteriormente por Ferdinand Porsche, el denominado FK Olympier. Su motor, de 8 cilindros y 3,3 1, fue equipado con un
compresor Roots, con el cual consiguió suministrar 100 CV. Para la suspensión de las ruedas delanteras y traseras, el chasis fue provisto de barras de torsión. Del costoso modelo de lujo FK se fabricaron muy pocos ejemplares, ya que a principios de 1935 también los talleres de la Neue Rohr debieron suspender su actividad por dificultades financieras.
Cabe recordar que, a partir de finales de 1932, la Neue Rohr fabricó bajo licencia el Tatra 30 con motor boxer de 1,5 1, refrigerado por aire y con bastidor de viga central, que fue vendido como Rohr Júnior.
En 1935, la Stoewer Werke adquirió los equipos para la fabricación del Júnior, que volvió a poner en el mercado con el nombre de Stoewer Greif Júnior.