Sábado - 17.Octubre.2026
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Historia de la marca SAAB

Marca de los automóviles construidos a partir de 1947 por la firma sueca Svenska Aeroplan Aktiebolaget, industria aeronáutica con sede en Linkóping. Junto con los Volvo, los Saab son los únicos automóviles construidos en la península escandinava y, aunque surgieron como vehículos utilitarios, han contribuido a aumentar el prestigio cualitativo y la supremacía tecnológica que la industria automovilística sueca había adquirido gracias a los más antiguos y grandes Volvo.

Como fábrica de aviones, la Saab fue fundada en 1937, cuando comenzó a construir, bajo licencia de la firma alemana Junkers y de la norteamericana Northrop-Douglas, bombarderos bimotores para la aviación militar sueca. La primera fábrica de la empresa tuvo su sede en Trollháttan,' en las cercanías del lago Vánern.

Durante la guerra, los responsables de la fábrica decidieron, una vez acabado el conflicto, unir la fabricación de automóviles a la de aviones. Los proyectos fueron concluidos antes de 1947. Se trató de un modelo bicilín-drico con tracción delantera, dotado de una carrocería redondeada y aerodinámica. Su motor, derivado en cuanto a estructura de los DKW de aquella época, tenía un ciclo de 2 tiempos y se hallaba colocado transversalmente en voladizo sobre el eje delantero. Su cilindrada era de 764 ce y su potencia de 85 CV a 3.800 rpm. Con una longitud de 3,92 m y una anchura de 1,62 m, este primer Saab tenía una línea estilizada de clara inspiración aeronáutica.

A pesar de que las pruebas demostraron la total eficiencia del vehículo, su entrada en producción fue retrasada unos 3 años con relación a la presentación del prototipo. El primer Saab de serie, denominado modelo 92, apareció en 1949.

El éxito de este automóvil, aunque no adoptó las proporciones de fenómeno comercial, fue considerable desde el principio. El público sueco, que hasta entonces siempre había tenido que recurrir a automóviles utilitarios de importación, acogió favorablemente el nuevo vehículo nacional, tanto más cuanto que ofrecía una serie de ventajas que no todos sus competidores poseían. El tipo 92 era de línea aerodinámica y moderna (que permaneció casi sin cambios durante más de 25 años), podía albergar cómodamente 4 personas, era resistente, adecuado para el clima nórdico, gozaba de una eficiencia a toda prueba y su coste de mantenimiento era moderado. Gracias a la elasticidad de su propulsor bicilíndrico de 2 tiempos, la tracción delantera y la excelente estabilidad (las suspensiones disponían de barras de torsión), este utilitario resultó de conducción agradable. Empleado en rallies desde 1951 y favorecido por los coeficientes, que entonces daban ventaja a los automóviles de menor cilindrada, demostró unas posibilidades excelentes. En ese mismo año consiguió el primer lugar del Campeonato Femenino de Suecia de dicha especialidad y, al año siguiente, fue primero en la Copa de Damas del Rally de Montecarlo. Otros éxitos, siempre con equipos femeninos, fueron obtenidos en 1953 en los Rallies de los Tulipanes, de Suecia, de Medianoche y de Noruega.

Mientras tanto, en 1952, el modelo sufrió sus primeras modificaciones desde el día de su presentación. Más que de modificaciones, se trató de mejoras, como la ampliación de la luneta trasera, una mayor capacidad del maletero y la adopción de nuevos asientos más confortables. Dos años más tarde apareció el modelo 92 B, idéntico al anterior, pero con una potencia aumentada de 25 a 28 CV gracias a la adopción de un nuevo carburador. En marzo de 1954 salió de la fábrica de Trollháttan el Saab número 10.000. En ese mismo año, la empresa instaló en Góteborg una nueva fábrica destinada a la construcción de motores y cambios de velocidades.

La primera variación substancial respecto a la versión original se produjo en 1955, cuando el modelo 92 B fue substituido por el tipo 93. El nuevo automóvil, aunque conservaba inalterada la típica línea redondeada de la carrocería, disponía de un motor de 3 cilindros, también de 2 tiempos, de 748 ce, con tracción delantera. Su potencia era entonces de 33 CV DIN. Otras variaciones concernían a las suspensiones (muelles helicoidales en vez de las barras de torsión), al diseño de la calandra y a los acabados interiores. El cambio de velocidades, aunque enteramente nuevo, continuaba siendo de 3 marchas.

Con el modelo 93, la marca sueca obtuvo su primer triunfo absoluto en una carrera internacional: en el Rally de Wiesbaden (Alemania) de 1956. En ese mismo año, este modelo repitió el éxito en el Great American Mountain Rally y en el Rally de Córcega.

En el otoño de 1957 apareció una evolución del tipo 93, entrando en producción el 93 B, dotado de frenos más eficientes, un nuevo parabrisas curvado sin montante central y una instalación eléctrica más eficiente. Al año siguiente se propuso una versión deportiva del 93, el modelo 750 GT, con motor de 45 CV, cambio de 4 marchas y una velocidad máxima de unos 150 km/h, hecha posible gracias a la estilización de la carrocería. La serie de los Saab 93 finalizó en 1959 con la versión F, cuya única modificación se refería a la articulación delantera de ambas puertas. Simultáneamente fue presentado el tipo 95, versión break del 93, cuyo motor, también de 3 cilindros y 2 tiempos, tenía una cilindrada aumentada a 843 ce y una potencia de 38 CV DIN.

Este mismo motor fue montado en 1960 en el nuevo Saab 96, nuevo únicamente por la mayor superficie acristalada y por el maletero de mayor capacidad, pero esencialmente idéntico en su aspecto a los modelos anteriores. La versión GT conservó aún durante un par de años el motor tricilíndrico de 750 ce (que, aunque más pequeño, era más potente que el nuevo 850), siendo dotado de las mismas mejoras estéticas del tipo 96. En 1962, también el GT fue equipado con el motor de 850 ce, en versión con 3 carburadores de 52 CV, siendo cambiada su denominación por la de Saab Sport en vez de 750 GT. Este modelo fue dotado asimismo de un nuevo sistema de lubricación independiente, mediante el cual la mezcla de aceite y gasolina, indispensable en los motores de 2 tiempos, se producía automáticamente en el propio motor. Otra innovación, experimentada en el Sport y posteriormente trasladada a los modelos normales, fue la adopción de frenos de disco en las ruedas delanteras.

Precisamente, con el modelo 96 Sport, la Saab obtuvo sus éxitos más prestigiosos en el sector deportivo. Por dos veces consecutivas, en 1962 y 1963, este sorprendente automóvil obtuvo la victoria absoluta en el Rally de Montecarlo, conducido siempre por el probador de la marca, Erik Carlsson (en 1962 formando pareja con Gunnar Hággbom y en 1963 con Gunnar Palm). En materia de rallies, cabe recordar que, tras los primeros

éxitos de los años cincuenta y en el terreno internacional, la Saab ganó en 1957 el Campeonato Europeo y continuó dominando sin rivales en todas las competiciones escandinavas, saliendo como el automóvil a batir incluso en la mayoría de las manifestaciones internacionales.

Volviendo a la producción de serie, en 1964 también el Saab 96 normal fue dotado de un cambio de 4 velocidades, así como de una nueva instalación de frenado de doble circuito en diagonal. La potencia de su motor, de los 38 CV originales, pasó sucesivamente a 40 y 42, mientras que la del 96 Sport llegó en 1965 a la considerable cota de 55 CV DIN.

También el aspecto exterior experimentó algunos retoques que, sin embargo, no variaron la antigua y agradable línea de 1947. El número de Saab construidos alcanzó afínales de 1965 la cifra de 250.000.

Fue un resultado indudablemente apreciable, conseguido con un tipo único de automóvil y al que las versiones introducidas y las mejoras aportadas; no impidieron alcanzar una inmutabilidad de 20 años. Por ello, hacia la mitad de los años sesenta, los responsables de la empresa comenzaron a estudiar un modelo completamente nuevo, de clase media, destinado a completar la gama de la marca y a llenar el vacío existente en el mercado nacional entre los pequeños Saab y los grandes Volvo. En 1966 comenzaron las pruebas en carretera del nuevo modelo, que fue presentado oficialmente en 1968 con la denominación de Saab 99.

Se trataba de una berlina de 5 plazas y 2 puertas cuya línea, aunque distinta de la del modelo 96, conservaba la estética típica de la marca, sobre todo en comparación con la forma más bien poligonal que caracterizaba las berlinas medias europeas de aquella época. El motor del Saab 99 era un 4 cilindros en línea, de 1.709 ce, construido por la Triumph británica; poseía distribución por árbol de levas en cabeza accionado por cadena y una potencia de 85 CV SAE a 5.500 rpm. La transmisión, que comprendía un cambio de 4 velocidades, actuaba en las ruedas delanteras. La instalación de frenado poseía 4 discos con servofreno de depresión.

El nuevo Saab permaneció sin cambios durante 3 años hasta que, en 1970, se fabricó también en versión 4 puertas. En 1971 salió con un segundo motor, también de construcción Triumph, con una cilindrada aumentada a 1.854 ce y una potencia de 88 CV DIN. Simultáneamente, todos los modelos de la marca fueron equipados con un dispositivo especial, similar a un limpiaparabrisas en miniatura, para la limpieza de los proyectores delanteros. En 1972 se introdujeron otros accesorios interesantes; entre éstos figuraba un sistema para el calentamiento eléctrico del asiento del conductor. En el mismo año, la marca presentó el modelo 99 EMS, automóvil con características deportivas y con carrocería idéntica a la del 99 en versión de 2 puertas, pero dotada de un nuevo motor de 4 cilindros, de 2 1, construido y proyectado por la Saab.

Desde 1973, el motor Triumph, de 1.850 ce, se monta solamente en el tipo 99 X 7, versión económica del modelo, mientras que el 99 2,0, el 99 E, el 99 L, el EMS y el 99 Combi coupé (versión fastback, aparecida en 1974) llevan el motor de 2 1 Saab alimentado por inyección. Todos estos modelos pueden suministrarse con cambio automático y su velocidad máxima va desde los 160 km/h del X 7 hasta los 180 del EMS (118 CV DIN).

Volviendo al antiguo Saab 96, hay que decir que casi simultáneamente a la aparición del tipo 99, el utilitario de la marca fue dotado de un nuevo motor; un modelo de 4 cilindros en V de construcción Ford (alemana). El motor de 3 cilindros, de 2 tiempos y 850 ce, que tantas satisfacciones había dado a la marca en el sector deportivo, fue abandonado, pues se consideró que había llegado al límite de sus posibilidades y que su ciclo de 2 tiempos acarreaba un consumo excesivo en relación con sus prestaciones. Por otra parte, en Alemania corrió la misma suerte el motor análogo que equipaba los Auto Union-DKW. La cilindrada del Ford de 4 tiempos que pasó a equipar al modelo 96, era de 1.498 ce. Aunque conservó la acostumbrada carrocería en forma de huevo, mejorada y modernizada, pero innegablemente vieja y de dimensiones reducidas, el modelo perdió su carácter de utilitario, convirtiéndose en un automóvil medio (o seudomedio). Dicho modelo, tanto en versión berlina como station wagón, continuó fabricándose sin variaciones de importancia y figura en el catálogo junto con el tipo 99.

Después de que el Saab 96 fuese dotado del nuevo motor Ford, el tricilíndrico de 2 tiempos, antes de ser abandonado definitivamente, continuó equipando durante algún tiempo el Saab Sonett, pequeño coupé deportivo de 2 plazas con carrocería de plástico, baja y estilizada, aparecido por vez primera en forma experimental en 1956. En la versión de 1966, denominada Sonett II, el modelo de 3 cilindros Saab llegó a suministrar 60 CV, lo cual bastaba para mover dicho automóvil a más de 170 km/h. Posteriormente, también el Sonett fue dotado del motor Ford V4, sólido, económico y muy eficiente, pero nada brillante. La fabricación del Sonett, que siempre estuvo circunscrita a un número muy bajo de ejemplares, fue abandonada definitivamente en 1973.



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