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Historia de la marca SEAT

En la página de al lado: Scout 12114 HP con motor de 4 cilindros monobloque, de 2.614 ce, fabricado en el año 1919. Fundación e instalaciones • Una fecha histórica: el 13 de noviembre de 1953 sale el primer coche • El 600, base de la motorización española • Por vez primera se alcanza en España la cifra de un millón de unidades fabricadas • Seat 127, un coche para un decenio • El modelo 1200 Sport, un deportivo español de proyecto avanzado

En 1948 empezó a tomar cuerpo entre los directores del Instituto Nacional de Industria la idea de que era necesario llevar a cabo en España la fabricación de automóviles de turismo y el 26 de octubre se firmó con la Fiat un acuerdo de colaboración técnica. Se celebraron conversaciones con distintos fabricantes extranjeros de automóviles, como resultado de las cuales, el 9 de mayo de 1950 se creó en Madrid la Sociedad Española de Automóviles de Turismo, S.A. (SEAT), con un capital de 600 millones de pesetas. Sus accionistas fueron el Instituto Nacional de Industria, 51%; los Bancos Urquijo, Español de Crédito, Bilbao, Vizcaya, Hispano Americano y Central, 48 %, y la Fiat, 7%, siendo su objeto social la construcción de automóviles de turismo. En sucesivas etapas, el capital llegaría a quintuplicarse, modificándose la distribución del mismo (36 % Fiat, 35,5% INI, resto capital privado, etc.), como consecuencia de lo cual Seat se incorporó al sector privado. Ortiz de Echagüe, a quien se puede considerar como el fundador de la Sociedad, fue su presidente durante 18 años.

Una vez constituida la sociedad, las primeras actividades fueron encaminadas a la obtención de los terrenos apropiados para el emplazamiento de la fábrica, eligiéndose como más adecuados 820.000 m2 de la Zona Franca de Barcelona. Las obras dieron comienzo en el mes de diciembre, del mismo año 1950. Se firmó un contrato de préstamo con el Chase National Bank, que permitió formalizar los pedidos de la maquinaria.

Desde el primer momento se previo que los coches salieran con más de la mitad de mano de obra nacional. En febrero de 1951 empezó el montaje de la estructura metálica de las naves de talleres. El de carrocería quedó instalado con un centenar de modernas soldadoras electrónicas, así como el taller de pintura en cadena. Simultáneamente, se pusieron en funcionamiento las cadenas subterráneas de montaje de carrocerías, equipo y guarnecido, y de montaje final, fijándose en sus lugares todos los útiles de montaje parciales de carrocería, remachadora, hornos de estañado, máquinas de coser, compresores de aire, prensas para corte de paño y todas las líneas precisas para el funcionamiento de la variada herramienta portátil necesaria.

Se estudió el programa de fabricación progresiva de automóviles con una primera serie de 5.000 unidades, comenzando por una nacionalización próxima 40 % y llegando a una nacionalización total en el año 1954. La limitada industria nacional auxiliar empezó a colaborar y se resolvieron los problemas de suministro de ruedas con sus cámaras y cubiertas, silenciosas, batería de acumuladores, lunas, radiadores, telas, fieltros y materiales plásticos para guarnecido y tapizado, estableciéndose contratos para el suministro, por fabricantes españoles, de tableros de instrumentos, carburadores, bombas de gasolina, termostatos, filtros de aire y aceite, proyectores y otros. Empezó la admisión de obreros y empleados en cantidad elevada, con una laboriosa selección de personal. La plantilla de *Hispano Suiza que no se había dispersado fue contratada en su casi totalidad y asimismo se fue engrosando el núcleo inicial de personal con los mejores maestros de taller y especialistas en metalurgia de Barcelona. Después, se fueron formando las primeras promociones de especialistas.

El primer Seat, en 1953

En abril de 1953 se fabricaron los primeros automóviles Seat, correspondientes al modelo 1400 A, con la totalidad de elementos mecánicos producidos en la factoría de la Zona Franca. La instalación de tratamientos superficiales, pulido, cromado, cobreado, niquelado y cincado, estaba en completo funcionamiento. Ya se habían terminado la sala de metrología, el banco de pruebas de equipos eléctricos, la sala de control de engranajes y la instalación de aparatos de control de tipo Solex. También quedó ultimada la sala de ensayos de motores con bancos de pruebas, en su casi totalidad construidos en España. En el taller de prensas se concluyó la construcción de los fosos y se instaló la gran prensa Clearing, de 1.800 t de presión y 400 t de peso. El coche estaba nacionalizado en un 80 % antes de lo previsto. La colaboración de la industria auxiliar iba intensificándose poco a poco, pero de forma segura. El 13 de noviembre de 1953 salió de la factoría el primer coche Seat: un 1400. Se trataba del modelo de igual designación de la marca italiana, provisto de un propulsor de 4 cilindros, de 1.395 ce, que desarrollaba una potencia del orden de 44 CV y podía alcanzar una velocidad de 180 km/h. Al final de 1953 se habían entregado 959 automóviles.

Durante 1954, con la ampliación de las plantillas, se fabricaron casi 3.000 automóviles.

Sin embargo, por disposición del Ministerio de Comercio, éste se reservó la distribución del 70% de la producción, originándose largas listas de espera. Las peticiones fueron aumentando continuamente, hasta exceder de 10.000 las pendientes. Seat siguió fabricando al máximo ritmo posible, pero existían restricciones de todo, y los plazos de espera se hicieron impopulares.

El año 1955 puede calificarse como el de intensificación de la fabricación para lograr alcanzar el ritmo previsto en la producción: se comenzó con la fabricación mensual de 347 coches y se llegó, en el mes de noviembre, a 929, cantidad superior a la media necesaria para alcanzar la producción prevista de 10.000 coches anuales. Sobre esta producción se logró también un margen de piezas para repuestos equivalente a un 10%. El grado de nacionalización alcanzado era considerable, puesto que excepto una parte de los paneles, que se intercambiaba con la producción de Fiat, y algunos elementos muy especiales, llegados desde Suiza y Gran Bretaña, el resto era de fabricación nacional. En conjunto, más del 93 % del coche era ya español. En ese año quedó inaugurada oficialmente la fábrica de Barcelona: el día 5 de mayo.

Se prepara el 600

Para la fabricación del 600 se firmó, el 15 de octubre de 1955, el correspondiente contrato con Fiat, haciéndose pedidos para unas 150 máquinas y elementos por valor de 3 millones de dólares, pues, habiéndose anunciado para 1957 la aparición de una nueva carrocería, resultaba evidente que de producir el nuevo tipo casi simultáneamente con Fiat, la adecuada amortización de las matrices o estampas en curso de recepción iba a resultar demasiado costosa. En esta situación, Fiat ofreció enviar, a título de préstamo, cierto número de estampas con la condición de realizar con ellas no sólo las estampaciones necesarias de Seat, sino también las precisas para Fiat, previo acuerdo sobre los precios a fijar por este trabajo. De este modo se evitaban gastos difícilmente amortizables y se encomendaban las estampas de nuevos tipos, a fin de construirlas simultáneamente a las de Fiat, consiguiendo estar al día en la futura fabricación y tener un largo plazo de amortización. La propuesta fue aceptada por Seat. El trabajo de estampación suministrado a Fiat llegó a ser de un 50 %, lo que sirvió para efectuar el pago del resto de la estampación.

En ese año 1955, la necesidad de prepararse para épocas de mercado menos propicio, de una parte, y las exigencias de una masa de 15.000-30.000 coches Seat en circulación, condujeron a la creación de una división comercial y de asistencia técnica.

La repercusión del establecimiento en España de una industria como Seat fue considerable, pues pasaba pedidos a proveedores nacionales por un valor notable. En su casi totalidad, eran industriales que manufacturaban elementos con un porcentaje de mano de obra más elevado que el resto del coche, lo.que suponía industrias auxiliares repartidas por diversas ciudades que, en conjunto, reunían una plantilla superior a la de la propia Seat (unos 4.000 productores).

Durante 1957 se fabricaron 2.586 unidades del Seat 600, que desde el primer momento quedó nacionalizado. Con este modelo se inició prácticamente la motorización masiva en España, llegando a ser un automóvil del que, durante sus 17 años de producción, se pusieron en el mercado 800.000 unidades. El modelo, provisto de motor trasero de 4 cilindros, inicialmente de 602 ce, con potencia de 24,5 CV, iba provisto de cambio de 4 velocidades hacia delante, más marcha atrás; el embrague era monodisco y los frenos, de tambor en las 4 ruedas, con accionamiento hidráulico. Alcanzaba una velocidad de 110 km/h.

En marzo de 1957 entraron en vigor nuevas normas para la distribución de coches, con el intento de eliminar de la cartera de pedidos los ficticios, pues había acumuladas 100.000 solicitudes, que en teoría iban a tardar en cumplimentarse más de 4 años, y resultaba poco lógico reanudar la admisión de solicitudes mientras no estuviera próxima la posibilidad de cumplimentación; esto hubiera llevado a tenerlas cerradas, por lo menos, 3 años.

La producción de Seat siguió incrementándose: así, en 1961 fue de 14.404 unidades del modelo 1400 y 23.192 unidades del 600, con un aumento del 17% sobre el año anterior; mientras que en 1B62 se alcanzaron 11.984 unidades del modelo 1400, y 28.494 del 600. En julio de 1963 salieron de las líneas de fabricación los primeros modelos 600 D, que empezaron a distribuirse en septiembre. Dicho modelo tuvo un éxito rotundo. Cabe destacar las mejoras que se introdujeron en el sistema de frenado y también en su acabado, tanto interior como exterior, aparte del nuevo motor, con un 25 % más de potencia, pero con un consumo sensiblemente igual al modelo anterior y un radiador sobredimensionado que acabó para siempre con el problema de los «calentones».

También en septiembre se puso en el mercado la primera unidad del nuevo modelo 1500, substituto del 1400, que fue la primera adaptación innovadora Seat sobre la gama Fiat. El proceso de nacionalización de este modelo se desarrolló rápidamente y quedó concluido a finales de agosto. La característica principal del 1500 era el aumento de potencia a 82 CV a 5.000 rpm, superior en un 38% al modelo 1400 C, además de un acabado más lujoso. La propia Fiat, con la denominación de 1500 Lunga, adoptó la solución preconizada por Seat, con análogo éxito en el mercado internacional. Otros datos de este tetracilíndrico eran: embrague monodisco en seco, árbol de transmisión partido en 2 con soporte elástico y juntas de Cardan, suspensión de ruedas independientes y frenos de disco.

Otro modelo fue lanzado también en aquella época: el denominado Seat 800, transformación del 600 D, dotado de 4 puertas y de mayor amplitud en su compartimiento trasero. Su aceptación superó las previsiones y se aumentó su producción a 40 unidades diarias.

Durante 1963, el número de coches vendidos fue del orden de 50.000, de los cuales el 75% correspondían al Seat 600 y el resto se distribuía entre los modelos 1400 y 1500. En el año siguiente, las cifras de ventas y producción fueron muy importantes, con un incremento del 60 % sobre el año anterior. Para lograr este incremento y proseguir con él, ya a principios de 1964 quedaron terminados los planes de inversiones correspondientes a la producción de 240 unidades diarias del modelo 600, estando ultimadas las inversiones necesarias para pasar de 60 a 100 las unidades diarias del modelo 1500. El exceso del parque real sobre lo previsto se debió a un retraso en las renovaciones de vehículos por las restricciones del pasado, lógica consecuencia de la existencia de una demanda insatisfecha. Sin embargo, la demanda no presionaba con la misma intensidad sobre los otros modelos de fabricación nacional, que, por este motivo, tenían plazos de entrega más reducidos. El hecho de que en Seat hubiese que esperar más se convirtió, curiosamente, en un motivo de queja específica, cuando en el fondo significaba tal vez el reconocimiento a una mejor calidad y a una mayor economía. Aunque sus directivos estimaban que Seat debía producir muchos más coches, en aquella época, la opinión de un alto organismo ministerial era: «Se duda que el mercado español tenga capacidad suficiente para absorber las producciones de los 6 fabricantes actualmente autorizados, que podrán alcanzar, en el año 1967 y sucesivos, cifras superiores a los 400.000 coches anuales.» Sin embargo, la producción pasó de 400.000 y hasta de 700.000, pero la demanda la absorbió.

En esa época fue inaugurada la sede central en Madrid. Se potenciaron extraordinariamente la comercialización y la red de asistencia. Seat empezó a figurar entre las grandes marcas europeas de automóviles.

En 1966 comenzó a fabricarse el Seat 850, del que se produjeron más de 30.000 unidades. Se encontraban muy avanzados los trabajos de estudio y preparación de utilaje para producir diariamente 500 unidades del mismo, más 250 del 600, y hasta 300 del nuevo 124. Este aumento implicaba la adquisición de 283 nuevas máquinas y elementos de trabajo, además de la construcción y montaje de la línea de pintura ya para 800 carrocerías. A lo largo del año se introdujeron múltiples mejoras en los modelos, tanto de tipo técnico como de acabado. Así, en los años sucesivos, del Seat 850 se llegaron a fabricar dos tercios de millón de unidades, con gran versatilidad de motores y carrocerías (2 y 4 puertas, coupé, sport y spider) hasta un total de 8 versiones. La berlina básica, con un propulsor de 4 cilindros, de 843 ce y con una potencia de 37 CV DIN podía alcanzar una velocidad máxima de 125 km/h. Otras características generales incluían la suspensión independiente en las 4 ruedas, muelles transversales de ballesta, frenos hidráulicos de tambor y articulaciones for Ufe. La versión sport coupé, de 903 ce, desarrollaba 52 CV DIN y alcanzaba más de 150 km/h.

El ritmo de producción permitió superar en poco más de 2 años las previsiones del Plan de Desarrollo para 1964-1967. Precisamente, en 1966 salió de fábrica el Seat medio millón.

El año 1967 se significó por un cambio importante en las circunstancias generales del mercado: ¡sobraban automóviles! Seat decía al respecto en su Memoria anual: «Ante la perspectiva un tanto incierta que ofrece la actual coyuntura, la situación aparente de saturación del mercado podría ser fácilmente soslayada, con gran beneficio para la industria y quizá mucho mayor para el país, si las excesivas cargas fiscales que hoy soporta en España el automóvil se vieran reducidas.» Como se ve, el párrafo conserva vigencia al cabo de un decenio.

A principios de 1967 se entregaron las primeras unidades de los modelos 850 de 4 puertas. En febrero se lanzó el modelo 850 coupé y su producción llegó a 50 unidades por día a finales de año. Durante todo el año se dedicó atención preferente a la preparación de los medios materiales para lograr la puesta en marcha del nuevo modelo 124, cuyas primeras unidades salieron de las líneas de montaje en febrero de 1968. El automóvil, recién elegido «Coche del Año» en Europa, con un habitáculo amplio, provisto de asientos anatómicos (los delanteros deslizantes y abatibles), iba dotado de un completo tablero de instrumentos. El motor, de 1.197 ce, proporcionaba 60 CV a 5.500 rpm y permitía al vehículo superar los 140 km/h. Conviene destacar también los frenos de disco con compensación automática en las ruedas traseras. La puesta a punto del ambicioso programa de fabricación marcó la pauta de una extraordinaria actividad. Baste decir que para el mismo se recibieron, en el transcurso del año, un total de 430 máquinas. Simultáneamente, con las primeras unidades apareció una versión de lujo, con autorradio, neumáticos de banda blanca, molduras cromadas, etc.

Sólo un mes después de la aparición del 124, se hizo la presentación del modelo 850 especial: 47 CV DIN, frenos traseros de tambor y delanteros de disco, suspensión reforzada, llantas perforadas y velocidad de 135 km/h. Simultáneamente, apareció la versión de 4 puertas, que venía a completar la amplia gama del 850 en España. En noviembre, apareció el Seat 1500, modelo 89, que incluía también importantes mejoras respecto al anterior. En su parte externa adoptaba soluciones del tipo Fiat 2300, presentando a la vez mejoras mecánicas y eléctricas. Al alcanzarse para el modelo 850 el grado de nacionalización previsto, se redujo al precio de fábrica, y la demanda subió considerablemente, siendo el primer coche español cuyas ventas pasaron de 100.000 unidades/año.

Al final de 1968 se inició la importante acción de la financiera Fiseat, un nuevo tipo de servicio al cliente, que iba a prosperar de forma rápida.

Primer millón de coches Seat

En 1969 se produjeron más de 40.000 unidades del 124 y se aumentó la gama con el modelo de 5 puertas, presentado en abril de 1969. El 14 de julio tuvo lugar en la factoría de Barcelona un acontecimiento histórico: de las cadenas de montaje salió el Seat «un millón», cifra que por vez primera se alcanzaba en España, y daba el espaldarazo definitivo a la joven industria del automóvil. Pero el máximo acontecimiento de 1969 iba a ser el lanzamiento del 1430, modelo especial para España. Se trataba de un coche provisto de un motor de 4 cilindros, de 1.438 ce, que daba 70 CV DIN a 5.400 rpm, y podía superar 150 km/h. Los frenos, servoasistidos y con sistema automático de regulación, eran de disco en las 4 ruedas. En este año de 1969 se inició para Seat el capítulo de las exportaciones, alcanzando ya las 3.500 unidades.

Si durante todo 1970 el mercado español estuvo pendiente de un automóvil, ése fue el Seat 124 coupé 1600. Presentado en el Salón de Barcelona, la incorporación al mercado fue un éxito rotundo, a pesar de su precio. Se trataba del primer gran deportivo que producía España, desde los tiempos del Pegaso. Fue también el primer coche español con caja de cambios de 5 velocidades. Además, el conjunto de la producción de Seat en el año 1970 experimentó un incremento notable. Se puso en el mercado el 600 E, el 850 sport coupé, el Seat 1800 (modelo 1500 con motor Diesel Mercedes-Benz de 1.800 ce) y se amplió nuevamente la fátírica. En ese año las exportaciones se multiplicaron por 10.

En 1971 se procedió a una renovación general de casi todos los modelos. Apareció el 124 D en tres versiones con doble circuito de frenos y el 850 especial de 4 puertas. Esta versión de lujo fue presentada en el Salón de París, al que Seat decidió acudir por vez primera. Se renovó el 1430, que llegó a las 100.000 unidades. Apareció el Seat 2000 con motor Diesel Mercedes-Benz, que pasaría a substituir al modelo 1800. Seat puso en marcha su plan de ayuda al deporte automovilístico de élite, con la Fórmula 1430 para monoplazas, y se celebró con éxito el primer Campeonato. Lo más destacado del año son quizá las exportaciones, que alcanzaron la cifra anual de 55.000 unidades, dándose el caso de que el coche más vendido en Finlandia ese año fue un Seat: el famoso 600. Las ventas totales llegaron a 282.698 unidades, pero la producción sufrió las consecuencias de graves inundaciones y un ulterior conflicto laboral, y no pudo llegarse a los 300.000 coches hasta el año siguiente. Seat se situó en ese año en primer lugar entre las empresas industriales españolas.

Seat 127: coche para un decenio

En 1972 se presentó el modelo 127, distinto a lo tradicional en los coches de la marca. De una parte, la mecánica del coche, con motor transversal y tracción delantera, suspensión McPherson y dirección por cremallera, resultaba una innovación en su cilindrada (menos de 1.000 ce). Por otra parte, su línea fastback, original y moderna, con un excelente coeficiente de penetración, ofrecía una habitabilidad interior del 80%, con lo que resultaba más amplio que otros vehículos de tamaño superior. Era el automóvil polivalente, adecuado para ciudad y carretera. Del impacto de este modelo, baste decir que a finales de 1975, al cabo de sólo 3 años y medio, se habían vendido más de 500.000 unidades, cuando Seat había tardado 13 años en fabricar su primer medio millón de coches sumando todos los modelos. Por otra parte, la versión inicial de 2 puertas se vio completada con las de 4 y 3 puertas, la versión comercial y, más tarde, las nuevas versiones 127 LS. La de 4 puertas, aparecida en 1974, era exclusiva de Seat y tuvo gran éxito en la exportanción, llegando a venderse en grandes series en la propia Italia, a petición de Fiat.

También en 1972 se mejoraron los modelos 850 y 600, al presentarse las versiones 850 D y 600 L especial. En ambas gamas se incluyeron mejoras como doble circuito de frenos, nuevo diseño y tapizado de asientos (Seat 850) y motor más potente, mejoras de carrocerías y de acabado interior (Seat 600).

A finales de año se presentó el 124 sport 1800, con el motor de mayor cilindrada y potencia utilizado hasta entonces por Seat: 118 CV DIN. El nuevo coche comenzó brillantemente su carrera, al vencer destacado en la prueba de Veteranos del Rally de Montecarlo.

En ese año cesó la fabricación del Seat 1500, del que se habían lanzado al mercado cerca de 250.000 unidades.

Si 1972 resultó un año positivo en el aspecto económico para todos los países industrializados, no lo fue menos para España y concretamente para Seat, que consiguió superar en un 32% la producción del año anterior, alcanzando un total de 338.438 unidades. Por otra parte, las obras de ampliación de la fábrica de Barcelona supusieron una superficie cubierta total de más de 700.000 m2, y la plantilla creció en este período hasta más de 26.000 personas.

A principios de 1973 salió el Seat 2 millones. Durante el año se procedió a una renovación completa de la gama de la marca. La mayor novedad la constituyó el modelo 132 en 3 versiones, 1600, 1600 L (98 CV DIN) y 1800 L (105 CV DIN), que substituyó con ventaja al desaparecido 1500. Las cilindradas eran de 1.592,4 ce (80x79,2 mm) para los 1600 y de 1.755,6 ce (84x79,2) para el 1800. El motor respondía al esquema clásico de propulsión trasera y doble árbol de levas en cabeza, y en el amplio habitáculo destacaban el notorio aislamiento acústico, lo que, unido a los amplios asientos anatómicos, contribuía eficazmente a mejorar el confort. Los modelos podían alcanzar 165-170 km/h. En 1973 surgió también el 1430 especial 1600, conocido popularmente por FU, participante y frecuente ganador en los rallies y pruebas deportivas. La gama se enriqueció además con los Seat 1430 berlina y familiar potenciados a 75 CV DIN. El modelo 184 LS (75 CV DIN) substituyó con ventaja al 124 de lujo, afianzándose la gama como la de mayores ventas en España, a continuación del Seat 127.

El Seat 133, primer proyecto sin paralelo en Fiat

A lo largo de 1973 se puso en marcha el dispositivo industrial del proyecto 133, primer Seat sin paralelo en Fiat, destinado a substituir al popular pero ya obsoleto 600 (que dejó de fabricarse en julio, al cabo de 17 años, tras haberse puesto en el mercado unas 800.000 unidades), conservando las características de economía y dureza mecánica del histórico utilitario. En 1974 se presentó el citado 133, en 2 versiones, para gasolina normal y super. La primera versión podía dar una potencia de 34 CV DIN a 4.800 rpm, y la segunda, 37 CV DIN a 5.000 rpm. Ello permite al vehículo alcanzar fácilmente 120 km/h. Con la clásica mecánica de todo atrás y un motor de 4 cilindros (65 x63,5 mm) derivado directamente del que llevaba el 127, tuvo tal éxito que obligó al anticipado cese de la fabricación de la gama 850, tras colocar ésta en el mercado dos tercios de millón de automóviles. Acogido asimismo de forma favorable en otros países (a Gran Bretaña se exportó incluso una versión especial, con volante a la derecha), el Seat 133 llegó a las 100.000 unidades a los 20 meses de su lanzamiento, constituyendo el coche de ciudad por antonomasia y también el segundo coche para un creciente porcentaje de familias, conforme a las nuevas pautas de la sociedad de consumo. En 1974 apareció también un nuevo Diesel (Mercedes-Benz) del 132, derivado del 1500 de gas-oil, que con diversas adaptaciones dominaba el duro sector del taxi, desde un decenio antes.

En 1975 se lanzó la gama 131, con motores de 1.438 y 1.600 ce (doble árbol de levas), representando este modelo, «el primero surgido de la crisis», el conjunto de los esfuerzos técnicos para conseguir robustez, seguridad pasiva y economía de mantenimiento. Un año después apareció la versión familiar de la misma gama. En septiembre de 1975 se potenció el modelo 133 con la aparición de una versión especial y una de lujo. Poco después surgió la nueva gama 124 D, refundiendo en una sola la de los 124 y 1430, desapareciendo este último tras poner en el mercado más de un cuarto de millón de unidades.

El Seat 124, después de la producción de la unidad 400.000, empezó a fabricarse en la antigua factoría Authi de Pamplona, que Seat había comprado y reacondicionado después del fracaso de las gestiones para que General Motors se hiciese cargo de dicha fábrica navarra. Comenzadas las operaciones necesarias para volver a poner en marcha las diversas secciones y talleres, en un plazo récord de apenas 5 meses se logró la readaptación industrial, y la producción del primer coche de la fábrica navarra, salido el 22 de enero de 1976, correspondió a un Seat 124 D. La fábrica de Landaben, modernizada, permitió una capacidad inicial de fabricación de 200 coches/día, susceptible de ampliación al doble en una segunda fase.

En el capítulo opuesto, dejó de producirse el 124/1800, cuyo lugar ocupó un nuevo coche de tipo deportivo. En efecto, el año concluyó con la presentación del segundo modelo exclusivo Seat, el 1200 Sport, proyecto muy avanzado y original de la marca, aunque empleando la tecnología Fiat. Lleva tracción delantera, con motor transversal, de 1.197 ce, de 67 CV DIN, frenos combinados de disco-tambor en doble circuito y suspensión independiente. El vehículo, con una relación peso/potencia muy favorable (sólo pesa 805 kg), permite superar fácilmente los 160 km/h. La carrocería, realizada por Inducar en colaboración con Seat, presenta un coeficiente aerodinámico de 0,37, lo que contribuye a mejorar las prestaciones del vehículo.

En 1975 entró en funcionamiento el complejo industrial de Martorell, a unos 25 km de la factoría barcelonesa. Dicho complejo, con una superficie de casi 3 millones de m2 y una plantilla inicial de 4.000 personas, contaba con un Centro Técnico de Investigación (donde surgió el 1200 Sport), además de una fábrica de recambios para modelos cesados (pues el parque en circulación de los mismos rebasaba el millón y medio de unidades) y un almacén central de recambios, de gran capacidad, conforme al desarrollo y producción de Seat.

Dentro del plano empresarial, cabe destacar que, como consecuencia de la crisis petrolífera y económica, y del enorme incremento en los precios de la gasolina, se produjo un colapso en la demanda de automóviles en España que obligó a Seat a reducir su producción temporalmente, buscando por otro lado nuevos mercados de exportación.

Al terminar 1975, la producción acumulada pasaba de 3 millones de coches, de los cuales la mitad eran de tipo todo atrás, medio millón todo delante, y un millón largo de propulsión clásica (motor delantero, transmisión al eje trasero), con lo cual Seat demostraba su madurez en todos los terrenos. En un cuarto de siglo ha fabricado y montado motores de todas las cilindradas, desde 600 hasta 2.000 ce, pasando por 767, 843, 903, 1.197, 1.438, 1.598, 1.608, 1.796 y 1998 ce, gasolina y Diesel.

Las novedades para la temporada de 1977 comenzaron a aparecer a finales de 1976 y, entre ellas, aparte las mejoras aportadas en las versiones de los Seat 131 y 133, cabe destacar la presencia de un nuevo 184/1800, destinado a los aficionados a los rallies, así como el Seat 138 de 3 puertas. Este último modelo se fabrica en 2 versiones, con motores de 1.200 y 1.430 ce.

Seat ha montado suspensiones independientes, McPherson y de eje rígido, cajas de 4 y 5 velocidades, frenos de tambor y de disco, dirección de tornillo y de cremallera, con columna rígida, segmentada con juntas de Cardan o articuladas, y con carrocerías de 2, 3, 4 y 5 puertas, deportivos, descapotables, taxis y ambulancias, sin olvidar los derivados comerciales y los autobastidores carrozados por otras empresas. Como simple dato de la magnitud de Seat, cabe decir que su red asistencial supera ya los 1.000 servicios oficiales, colocándose la empresa en el octavo lugar entre los fabricantes europeos de automóviles.

Pionera en la exportación española de automóviles

Ya en 1965, cuando el mercado interior era todavía confortable, Seat estimó que había que prepararse para afrontar la próxima etapa, de competencia internacional. Por ello, inició las primeras exportaciones españolas de automóviles en dicho año, consistentes en 150 coches, cifra un tanto simbólica, pero que permitía irse avezando en la problemática de exportación. Durante 4 años siguieron esos tanteos en diversos mercados, para empezar, a finales de 1969, operaciones de gran volumen, con un máximo de casi 80.000 unidades en 1973, un año récord a nivel mundial. Este esfuerzo exportador ha llevado la marca Seat a más de 60 países de todos los continentes. Los principales clientes han sido usualmente los europeos: Países Bajos, Finlandia, Alemania, Austria, Dinamarca, Francia, Gran Bretaña, Portugal, Polonia, Yugoslavia, Hungría, etc.; en África se destacan Libia, Tunicia, Angola y Camerún; en América, Ecuador, Nicaragua, República Dominicana y Cuba; en Oriente Medio, Líbano, Kuwait y Arabia Saudí: incluso al extremo oriental de Asia (Formosa y Malaysia) y a Oceanía (Nueva Zelanda), han llegado expediciones de coches Seat.

Los modelos exportados han sido todos, con un sucesivo predominio del 600, el 850 y el 127 (unas 100.000 unidades de cada uno), a los que hay que añadir 50.000 unidades del 124/1430, 35.000 del 133 y cantidades inferiores de los demás. En conjunto, Seat había exportado más de 400.000 coches en 1976.

Automovilismo deportivo

Con objeto de promocionar el automovilismo español en todas sus facetas, Seat participa en las competiciones de forma directa, al tiempo que colabora de diversos modos en la promoción deportiva.

La Fórmula Seat 1430 se inició en 1970, como respuesta a la necesidad de los pilotos españoles de disponer de monoplazas nacionales que sirvieran de aprendizaje deportivo de cara a las Fórmulas 1 y 2. Sobre la base de la robusta mecánica de serie del modelo Seat 1430, la Fórmula tiene un límite de cilindrada de 1.348 ce y un peso mínimo de 420 kg. Luego, 4 años más tarde, Seat creó la Fórmula 1800 (cilindrada máxima, 1.755 ce, y peso mínimo, 440 kg), en que los monoplazas van equipados con el grupo motopropulsor derivado del coupé 1800, montado en los modelos de la marca. Los vehículos respetan todas las especificaciones reglamentadas internacionalmente.

Los éxitos más notorios se obtuvieron, sin duda, en los rallies. Seat había creado un departamento de competición que, bajo la dirección deportiva de Pérez de Vargas y la colaboración del ingeniero Coll Elizalde, permitió el debut oficial en 1972, con ocasión del Criterium Luis de Baviera. El departamento de competición confió sus coches 124 modificados a Jorge Bábler y Salvador Cañellas, a los que antes de terminar la temporada se les uniría Antonio Zanini. Al final de este primer año de su participación, Salvador Cañellas logró el Campeonato de España de Rallies, destacando principalmente su triunfo en el Rally de España, por el hecho de constituir la primera victoria completamente española en el mismo y la primera de un piloto español en un rally pun-tuable para el Campeonato de Europa.

En 1973 Seat volvió a dominar el Campeonato de España de Rallies a través de Jorge Bábler. Sin embargo, la noticia más destacable fue el hecho de que por vez primera Seat, como equipo oficial, salió a competir al extranjero con ocasión del Rally-Bayonne-Cóte Basque, en el que Salvador Cañellas se clasificó cuarto y Antonio Zanini sexto.

En 1974, con la retirada de Jorge Bábler, el equipo estuvo integrado por Antonio Zanini, Salvador Cañellas y Juan Carlos Pradera. El título nacional recaería en Antonio Zanini tras una apretada lucha con su compañero Pradera.

La temporada de 1975 volvió a ser victoriosa para el equipo Seat, revalidando Zanini el Campeonato de España de Rallies. Asimismo, aquel año se volvió a competir en el extranjero, causando el equipo muy buena impresión en los medios especializados. Hay que destacar el hecho de que desde que Seat hizo su aparición como equipo oficial, sus hombres se han adjudicado el Campeonato de España, además de predominar en el Rally de España, la prueba puntuable para el Campeonato Europeo con el coeficiente más elevado de cuantas se disputan en España.

En 1976, y con ocasión del Rally de Montecarlo, Seat afrontó por vez primera una prueba del Campeonato Mundial. Al término de la misma, Zanini obtuvo la duodécima posición. Ello decidió a la marca a intensificar la participación en pruebas del Campeonato de Europa, en el que se obtuvieron éxitos notables.



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