Pequeña fábrica británica de automóviles fundada en Birmingham, en 1913, por Thomas McKenzie. Construyó exclusivamente automóviles de pequeña
cilindrada y deportivos, de tipo eyelecar. La actividad de la empresa fue suspendida en 1926, sin que la producción llegase a alcanzar carácter industrial.
Desde los primeros ejemplares, los McKenzie llevaron transmisión por árbol y motores de 4 cilindros en línea, siempre por debajo de 1.500 ce. En general, se trataba de propulsores Alpha y Coventry-Simplex que, gracias a la ligereza de los bastidores y de las carrocerías, permitían que estos coches tuvieran buenas prestaciones. La gama de modelos fue muy limitada; en total, durante su período de producción, la empresa se limitó a un solo tipo de vehículo, representado por un ligero
biplaza con carrocería descubierta en las versiones turismo y sport.
En 1925, la McKenzie tenía en catálogo únicamente 2 modelos: el 9
HP, con motor de 1.074 ce y válvulas en cabeza, y el 11 HP, con una cilindrada de 1.498 ce y distribución por válvulas laterales.