Famosa empresa de bicicletas y motocicletas que, en el año 1903, comenzó a construir triciclos automóviles claramente derivados de esas últimas. Dotados de motor monocilíndrico de 3,5
CV refrigerado por aire, estos primeros vehículos, denominados Raleighétte, sólo pesaban 127 kg y, junto con una versión comercial, se fabricaron hasta 1907 unos pocos ejemplares. En 1905, la empresa también construyó un modelo de 4 cilindros con motor Fafnir de 16 CV que, no obstante, quedó en estado de
prototipo. El mismo resultado negativo tuvo un intento por fabricar autociclos bicilíndricos.
En 1915, la Raleigh volvió a la construcción de automóviles presentando un vehículo ligero de 2 plazas totalmente convencional y equipado con un motor de 4 cilindros Alpha con válvulas laterales y 1.340 ce, cambio de 3 marchas, embrague cónico e instalación eléctrica de alumbrado. Sin embargo, una vez más no pudo ponerse en marcha una producción regular a causa de la primera guerra mundial.
Tras más de 15 años de silencio, la marca británica reemprendió la aventura automovilística con un éxito discreto. Se trató de un ligero furgón presentado en 1931, con una única rueda delantera y dirección por barra. En 1932 apareció una versión de turismo con carrocería torpedo. Su sucesor, el modelo Sa-fety Seven de 1933, era muy similar a un automóvil propiamente dicho, con dirección por volante. Hasta 1936, de estos vehíeulos se fabricaron unos 3.000 ejemplares, incluidas las versiones torpedo sport y berlina de 2 puertas, además del furgón.
El Safety Seven estaba equipado con un motor bicilíndrico en V refrigerado por aire, de 742 ce, construido por la propia Raleigh, que desarrollaba 17 CV e iba montado en bloque con el embrague monodisco y el cambio de 3 marchas. Otras características de este automóvil eran la transmisión por tornillo sin fin, los frenos en las 3 ruedas y la puesta en marcha eléctrica. Su precio, de sólo 95 libras, era muy alentador.
En 1935, el Gobierno británico introdujo mejoras fiscales sobre el impuesto de circulación, excluyendo los vehículos de 3 ruedas, por lo cual la Raleigh se vio obligada a disminuir su producción por falta de compradores, cesando totalmente su actividad en 1936. De todos modos, el año anterior la marca británica había cedido los derechos de construcción de la furgoneta a T. L. Williams, un ex dirigente de la empresa, quien reemprendió su fabricación fundando en Tamworth (Staffordshire) la nueva sociedad automovilística Reliant.