Jueves - 24.Septiembre.2020
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Mercedes A: historia y antecedentes - 2 de 9: Mercedes A W168 / V168

Por Miguel Galán

El primer Mercedes A que conocemos, el W168, se estuvo gestando durante más de cinco años en absoluto secreto por parte del fabricante sin que la prensa pudiera publicar más que conjeturas sobre su forma, conjeturas que siempre acababan dibujando un concepto más tipo urbano tradicional, como el Volkswagen Polo. No fue hasta 1993 cuando en el salón del automóvil de Frankfurt se presentó el prototipo Mercedes Vision A93, prototipo que adelantaba las formas del futuro Mercedes urbano. Este prototipo presentaba una línea monovolumen con aristas muy marcadas y una trasera muy vertical, aunque lo que más llamó la atención fue su escasa longitud y la utilización de motores tricilíndricos con cambio por variación continua. No sería hasta 1995, dos años antes del lanzamiento previsto, cuando el proyecto de Mercedes recibió el nombre de Mercedes A; había ya un nombre pero aún faltaba el coche.

En 1996, coincidiendo con la presentación oficial de las líneas definitivas, comenzó una agresiva campaña de publicidad para dar a conocer el futuro Mercedes A en todos los mercados europeos; faltaba más de un año para su lanzamiento comercial, pero en los concesionarios ya se empezaba a ofrecer diverso material informativo como el catálogo de 21x360cm, eso sí, sin datos técnicos.

Ya en su presentación oficial Mercedes explicó a la prensa que su intención con el Mercedes A era la de rebajar la edad media de los conductores de Mercedes através de un producto al alcance que un público que no tenía el poder adquisitivo necesario para adquirir una berlina Mercedes o que no le gustaban las berlinas clásicas de la marca.

El diseño exterior del Mercedes A presentaba unas líneas muy suavizadas respeto al prototipo Vision A93: su frontal perdió el volumen del capó y se redondearon todas sus líneas de tensión. El resultado final fue un monovolumen real, sin cuerpos definidos y con un diseño muy agradable en el que todos sus elementos principales tenían continuidad desde la parte delantera hasta la trasera.

Se presentó en una sola carrocería de 3,58m y cinco puertas que daban paso a un habitáculo muy amplio en relación a su longitud exterior. El interior, con capacidad para cinco pasajeros, mostraba un salpicadero delgado y de claro desarrollo horizontal destacaba la capilla de instrumentos con un velocímetro muy grande (y legible) acompañado del cuentavueltas y del nivel de combustible. Los mandos de la radio, del aire acondicionado y los interruptores de las principales funciones eléctricas estaban en la consola central. El maletero ofrecía 390 litros, algo impensable hasta entonces en un coche de apenas 3,60m

Este amplio espacio interior se debía a la construcción en doble piso tipo “sándwich”, formada por dos niveles paralelos. En el nivel inferior se situaban todos los elementos mecánicos y el nivel superior hacía las funciones de suelo del habitáculo, que era totalmente plano.

Este Mercedes A fue el primer vehículo de la marca con motor trasversal y tracción delantera, por lo que fue necesario el diseño de uno nuevos motores específicos para este coche. En el momento de su lanzamiento se ofrecieron tres motores, dos de gasolina y uno de gasóleo, todos tetracilíndricos.

La oferta de bloques de gasolina estaba compuesta por el bloque de 1.387cc con 82cv y el bloque de 1.598cc y 102cv, ambos con cambio manual de cinco velocidades, ya fuera manual o automática. Estos motores de gasolina tenían la particularidad de tener sólo dos válvulas por cilindro y una relación de compresión muy elevada para lo se supone en una mecánica de gasolina. Recibían en nombre de A140 y A160.

La oferta de gasóleo se centraba en un solo bloque de 1.689cc con inyección directa, turbocompresor y disponible es dos niveles de potencia, 60 ó 90 caballos. En este caso, el cambio era también siempre de cinco velocidades. En este caso recibían en nombre de A160 CDI y A170 CDI. En algunos mercados no estuvieron disponibles hasta finales de 1997. 

En cualquier caso, diésel o gasolina, el bloque motor estaba ligeramente inclinado hacia delante y diseñado para que, en caso de colisión frontal, el conjunto motor-cambio se desplazase hacia atrás y hacia abajo, evitando su intrusión el habitáculo. Esta particular disposición mecánica y el pequeño tamaño del capó hacían que todos los trabajos de taller implicasen un sobre coste en mano de obra que no estaba presente en otros modelos de la marca con mayor facilidad de acceso a los órganos mecánicos.

Otras características técnicas comunes a todos los modelos eran la presencia de barras estabilizadoras en ambos ejes o los criticados frenos de tambor en el eje trasero.

Las cuatro versiones se podían combinar con tres acabados distintos: Classic, Elegance y Avantgarde (básico, lujos y deportivo). En cualquiera de los tres casos, el equipamiento no iba en relación con el alto precio del producto, y se mostraba un tanto escaso. Contaba de serie con elementos como el ABS, el doble airbag delantero, los elevalunas o la dirección asistida, pero elementos como el aire acondicionado o las llantas de aluminio exigían un desembolso adicional, algo que podía ser muy habitual debido a la larga lista de equipamientos opcionales disponibles (el aire acondicionado sólo era equipo de serie en los modelos A160 en algunos mercados).

A pesar de estos detalles y de su alto precio, cuando comenzó su comercialización en el verano de 1997 se produjeron listas de espera de más de seis meses para los modelos A140 y A170CDI.

Esta gloria no duro mucho porque al mes de iniciada su comercialización los probadores de la revista sueca Teknikens Vaerld tuvieron un accidente intentado hacer la prueba del arce, maniobra que consiste en hacer un cambio brusco de carril y volver a repetirla para volver al carril inicial, todo ello a un velocidad superior a los 60km/h. El resultado fue que el Mercedes A volcó.

Este accidente generó una agria polémica: el coche usado para la prueba no sólo volcó, además presentó deformaciones anómalas en el pilar delantero del coche. Mercedes de apresuró a asegurar que el accidente se había debido al uso de neumáticos no autorizados por el fabricante, así que numerosas publicaciones repitieron la prueba y los resultados fueron similares.

Finalmente, el 11 de noviembre de 1997 Mercedes asumió la responsabilidad. El problema que tenía el Mercedes A era su desfavorable relación altura/anchura y su arquitectura tipo “sándwich” que elevaba el centro de gravedad y que en cambios bruscos de apoyo podía desencadenar el vuelco del vehículo. En un lavado de imagen sin precedentes, Mercedes detuvo la fabricación del Mercedes A y envío a fabrica todos aquellos vehículos que ya habían sido entregados a sus clientes o que se encontraban en los concesionarios para instalar como equipo de serie el control de estabilidad ESP por primera vez en un urbano y reforzar la soldadura de los pilares delanteros. Por desgracia, este accidente retrasó también el lanzamiento comercial del Smart.

A principios del 2008, cuando ya estaba prevista la normalización en la entrega de los Mercedes A, el stock que había en fábrica era tan grande que había miles (sí, miles) de unidades aparcadas en el exterior de las instalaciones. La mala suerte hizo que una torrencial tormenta de granizo dañase gran parte de ellas, que tuvieron que volver a incorporarse a las cadenas de montaje para su reparación.

En la primavera del 2008, cuando ya la comercialización del Mercedes A estaba “normalizada” comenzaron a aparecer las primera críticas, centradas sobre todo en la calidad de los materiales usados en el interior. Los ajustes estaban a buen nivel, pero los materiales usados para los volantes plásticos, los selectores del cambio y las palancas del freno de mano sencillamente se deformaban. A nivel dinámico sin embargo, el coche tenía un comportamiento de primer orden, sumamente aplomado y sin mostrar en absoluto el “nerviosismo” que suelen padecer los coches con batalla corta (el Mercedes A tenía una batalla de 2,42m).

Durante el año 2008, con la normalidad instalada ya en la fábrica, comenzó el desarrollo de modelos alimentados por energías alternativas. Se diseñaron modelos eléctricos que acomodaban las baterías en el suelo “sándwich” para no restar espacio en el interior.

El ajetreo inicial en el lanzamiento del W168 se transformó en una calma absoluta en lo que se refiere a novedades comerciales durante su vida, entre las que se puede destacar el lanzamiento de la versión A190 con un motor de 1.898cc y 125cv, que estaba disponible sólo con los acabados Avantgarde y Elegance. Como novedad, todos los A190 equipaban frenos de disco en las cuatro ruedas.

En el salón del automóvil de Ginebra de 2001 se presentó la única actualización del Clase A. En el exterior se reconocían unos nuevos paragolpes con molduras de protección y con las luces de niebla integradas (antes estaban en los faros principales) y  porque los intermitentes laterales pasaron a los retrovisores. En el interior si se pudo observar un aumento en la calidad percibida de los materiales y se incluyó el volante regulable como equipo de serie en todos los modelos. Sin embargo las mejoras más importantes del Mercedes A estaban ocultas: se mejoró el control de estabilidad y se incluyó como equipo de serie el asistente de frenada de emergencia BAS.

La oferta mecánica recibió algunas novedades: el A170 CDI ganó cinco caballos y pasó a ofrecer 95cv, el A160 CDI recibió un intercambiador de calor que aumentó su potencia desde los 60 hasta los 75cv y en determinados mercados, como el alemán, los modelos A140 comenzaron a usar el mismo motor que el A160, pero “descafeinado” hasta los 82cv.

Además de todo esto, la gran novedad fue la presentación del Mercedes A V168 con batalla alargada 17cm respecto al W168. Estos centímetros adicionales repercutían en el espacio para las piernas de los pasajeros traseros. Estas versiones largas contaban con frenos de disco en las cuatro ruedas y suspensión trasera algo más rígida que las versiones con batalla corta. Esta nueva carrocería estaba disponible con todas las motorizaciones excepto con el diésel de 75cv.

En el año 2002 se lanzó la versión más potente de cuantas hubo de los W168 / V168: el Mercedes A210 Evolution, dotado de un motor de 2.084cc y 140cv. Con este nuevo motor, la versión corta W168 con cambio manual podía superar los 200km/h y acelerar de 0 a 100km/h en poco más de ocho segundos. Esta versión podía disponer de un banco corrido trasero para tres ocupantes o de dos plazas individuales.

Sin más cambios, el Mercedes A W168 / V168 se mantuvo a la venta hasta que en 2004 fue sustituido por el Mercedes A W169.

Como curiosidad de este Mercedes A W168 / V168, nunca ha quedado claro el segmento en el militaba: por longitud debería estar en el segmento de los urbanos o incluso de los microurbanos. Si atendemos a las medidas del habitáculo o del maletero podríamos hablar de un compacto y si nos fijamos en el precio tendríamos que hablar de un compacto (muy) “premium".

 

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Etiquetas: Mercedes A
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