Viernes - 30.Octubre.2020
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Los compactos de Volvo - Parte 4-6 - Volvo S40 / V40

Por Miguel Galán

Desarrollado y producido en colaboración con Mitsubishi, esta generación de compactos suecos debe su importancia a varios motivos: en primer lugar, por un nuevo cambio en las nomenclaturas de Volvo. En segundo lugar porque fue el primer coche del mundo en obtener las cuatro estrellas en los ensayos de EuroNCAP. En tercer lugar porque instauró un nuevo lenguaje estético en la marca sueca y, por último, por ser el primer compacto del mundo… sin carrocería compacta!!! Pero vayamos por partes.

El cambio en las nomenclaturas de Volvo fue uno de los aspectos más polémicos del lanzamiento. La idea inicial era llamar S4 al berlina y F4 al familiar, pero Audi se enfadó un poco porque ya tenía “reservado” el nombre S4. Posteriormente se decidió añadir un cero a los nombres, dando lugar a S40 y F40, pero claro, entonces fue Ferrari la que decidió poner el grito en el cielo. Al final, se decidió por S40 y V40, siendo los modelos “S” las berlinas y los modelos “V” los versátiles. Los dos dígitos, en este caso 40, atendía la necesidad de escalar las distintas series de Volvo.

En materia de seguridad, los Volvo S40/V40 estrenaron un nuevo sistema de airbags laterales para las plazas delanteras que, junto con el sistema SIPS, convertían su habitáculo en una auténtica jaula de seguridad en caso de siniestro. Este avance le valió el máximo galardón en las pruebas EuroNCAP.

En lo que respecta a la estética, el cambio de rumbo de los ingenieros de Volvo fue evidente: se abandonaron los volúmenes cúbicos y aristas marcadas en favor de líneas redondeadas y fluidas con elementos de unión visual entre las partes delantera y trasera. La parrilla delantera dejó de estar alineada con los faros y pasó a integrarse en el capó. La parte trasera surgía de forma natural cuando se unía la suave caída de la luna trasera con la doble línea de cintura. Este efecto parecía enmarcar el portón del maletero y dibujar la forma de los pilotos. Sin duda, el cambio es radical respecto a lo que nos tenía acostumbrados Volvo.

Los Volvo S40 y V40 nunca tuvieron carrocería compacta: tanto la berlina de cuatro puertas como el familiar de cinco compartían una longitud total de 4,52m, y sin embargo su batalla de 2,65m limitaba las medidas del habitáculo y lo encuadraba en este segmento compacto. Durante su presentación, Volvo quiso hacer ver que el modelo V40 no se trataba de un familiar, puesto que su estética difería mucho de los tradicionales Station Wagon de la marca. En su lugar prefirió hablar de un modelo “más versátil” con carrocería de cinco puertas. Yo prefiero hablar del primer familiar compacto de la marca sueca.

Hay quien aún hoy se niega a incluir a estos coches en el segmento de los compactos, pero por medidas, precio y posicionamiento comercial, los Volvo S40 y V40 estaban más cerca de las versiones de cuatro puertas de los compactos que de las berlinas medias, segmento en el queVolvo competía desde 1992 con el Volvo 850 (4,67m).

Ya están vistas todas las innovaciones que supuso el lanzamiento de los Volvo S40 y Volvo V40 y aún no se ha hablado de oferta mecánica. El motivo es que los grupos propulsores de esta serie eran “viejos conocidos” de la marca sueca (todos bloques de cuatro cilindros).

Los Volvo S40/V40 llegaron al mercado con dos motores de gasolina: un 1.8 con 115cv y un 2.0 con 140cv. También se ofreció y un diésel 1.9 con 95cv. Sin embargo, a los pocos meses de su lanzamiento, aparecieron los más prestacionales 2.0T y T4, dotados en ambos casos con un motor de dos litros y turbocompresor, y capaces de ofrecer unos rendimientos de 160 y 200 caballos respectivamente. En cualquier caso, el cambio siempre era manual de cinco velocidades disponiendo de la caja automática de cuatro velocidades como opción para los motores más potentes de gasolina. Curiosamente, o por un simple análisis de mercado, en Estados Unidos nunca se ofreció ni la variante de gasóleo ni el cambio manual.

En 1998, fruto de la relación de Volvo con Mitsubishi, los Volvo S40/V40 comenzaron a montar el motor 1.8i de inyección directa desarrollado por el fabricante japonés. Desarrollaba una potencia máxima de 125 caballos, y respecto al 1.8 de inyección convencional, ofrecía una cifra de par más alta y a menos revoluciones además de una reducción de los consumos. El problema es que los vehículos de gasolina con inyección directa de los años 90 no se llevaban muy bien con las gasolinas de los países del sur de Europa y la prensa especializada no tardó en acribillarlos. Debido a esta incompatibilidad entre mecánica y combustibles, el coche nunca logró obtener los consumos anunciados.

En 1999, estos Volvo S40/V40 fueron sometidos a una leve cura de rejuvenecimiento. En el interior reciben unos botones de mando similares a los que equipaba en Volvo S80 (presentado en 1997) y se comienza a ofrecer un climatizador totalmente automático como equipo opcional. En el exterior, toda la gama recibe unas nuevas ópticas dobles, usadas anteriormente por los modelos 2.0T y T4, así como pequeños retoques en los paragolpes y en la paleta de colores.

En el aspecto mecánico, reciben unos discos de freno más grandes, una nueva dirección y una suspensión delantera más eficaz que finalmente eliminaba la sensación de flotabilidad del eje delantero a alta velocidad y la hacía más cómoda sobre asfaltos rugosos. La gran novedad no obstante fue la sustitución del motor turbo diésel con precámara por otro con inyección directa de combustible y 95 caballos.

Desde esta actualización estética y hasta el final de su vida comercial en 2004, los Volvo S40 y V40 aguantaron sin modificaciones de importancia. Sólo en 2002 se introdujo un nuevo diseño de la parrilla delantera y un nuevo cuadro de mandos con cuatro marcadores en lugar de tres. Durante este tiempo las modificaciones mecánicas fueron de menor orden, con pequeños ajustes en la potencia y en los consumos de las distintas mecánicas. En cualquier caso, este Volvo tuvo una buena acogida en todos los mercados en los que estuvo presente debido a una buena calidad de construcción y a un precio contenido, sobre todo cuando al final de su vida útil se lanzaron diversas series especiales a precios muy ventajosos, como fue el caso, en España, de los Sport y Sport+.

El Volvo V40 jugó durante toda su vida con su doble personalidad de coche compacto pero amplio y familiar pero sin formas cuadradas, lo que le permitió disfrutar de mayor aceptación entre los familiares que el S40 entre las berlinas. Aún así, el hecho de ambas carrocerías compartiesen la defensa trasera hacía que el umbral inferior de carga en el V40 no fuera totalmente recto, sino que tenía un rebaje en la zona central que se elevaba en los laterales. No se puede decir que este detalle molestase en las operaciones de carga y descarga del maletero de los Volvo V40, pero un coche que toma su nombre de la palabra “versatilidad” podría haber cuidado este aspecto.


Primera parte: Volvo 66

Segunda parte: Volvo 300

Tercera parte:  Volvo 400

Quinta parte: Volvo C30/C70/S40/V50

Sexta parte: Volvo S40

Etiquetas: Volvo, Volvo V40
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